Sevilla, Bilbao y Valencia ya no se entienden sin el metro

Sevilla, Bilbao y Valencia ya no se entienden sin el metro

Málaga será la séptima ciudad española en contar con este sistema, que ha obtenido una buena acogida en la mayoría de los casos

IGNACIO LILLOMálaga

Comparar el metro de Málaga con los de Madrid y Barcelona sería una osadía, por el tamaño de estas ciudades y de su red de transporte público. En cambio, hay otras cuatro urbes españolas, con una población similar a la de la capital costasoleña, que ya cuentan con el suburbano, y en la mayoría de los casos la movilidad urbana ya no se comprende sin él.

El caso más cercano es el de Sevilla, tanto por dimensiones como por la extensión de la red y por las características del servicio, que también está operado bajo la coordinación de la Junta. Hasta la fecha lleva acumulados 71,6 millones de viajeros desde su puesta en servicio comercial, el 2 de abril de 2009, según los datos facilitados por la Consejería de Fomento. El cumplimiento de las previsiones de demanda es del 978% respecto a la teórica prevista en los estudios iniciales de mercado. El mejor año fue el 2011, con casi 15 millones de viajeros, uno más de los previstos.

Previsión de viajeros

3 millones durante 2014.
3 millones en 2015.
8 millones en 2016.
12 millones en 2017.
20,7 millones: En 2018, cuando llegue a la Alameda Principal y al Hospital Civil.

El caso de Bilbao es el más llamativo ya que, a pesar de que integra varios sistemas de transporte (en algunas líneas se asemeja más a un tren de cercanías) ha sido capaz de captar 87,6 millones de pasajeros al año, la cifra más alta de las ciudades medias.

Algo similar ocurre con Valencia, donde también confluyen diferentes medios, y que logra un resultado nada desdeñable, de 63 millones de usuarios.

En la cruz se encuentra el metro de Palma de Mallorca, que no ha logrado despegar. Tiene apenas 1,2 millones de usuarios, y de hecho el año pasado dejó de circular los sábados por la tarde, los domingos y festivos, dada la escasa afluencia esos días, para ahorrar costes de explotación.