¿Por qué no anuncian la fecha para abrir el metro?

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La Consejería de Fomento y la concesionaria barajan que la inauguración pueda ser el sábado, 12 de julio, pero no informarán oficialmente del día hasta que el Consejo de Gobierno de la Junta apruebe el nuevo contrato, lo que deberá producirse el próximo martes

IGNACIO LILLOMálaga

La Consejería de Fomento y la sociedad concesionaria, Metro de Málaga, trabajan desde hace semanas con la hipótesis de que la inauguración de las líneas 1 y 2 se pueda producir el sábado, 12 de julio. Incluso hay quien apunta que la fecha, para la que apenas quedan dos semanas y media, ya está marcada en la agenda de la presidenta de la Junta, Susana Díaz.

Y sin embargo, el mutismo en torno a este evento histórico para la ciudad es absoluto, y así seguirá hasta que la consejera, Elena Cortés, lo anuncie en los próximos días. Nadie se atreve a salirse del guión, que, a base de tirones de la lengua, ha llegado al punto máximo de confirmación de que será «a mediados de julio». Ni muy al principio, porque los trabajadores y, sobre todo, la burocracia, todavía necesitan algunos días más de rodaje. Ni muy al final, porque se teme que, si se acerca mucho a agosto, pueda pasar sin pena ni gloría, eclipsado por el sopor estival.

Pero, por encima de las estrategias de impacto social y mediático, están las incertidumbres que aún planean sobre el proyecto, hasta el punto de bloquear cualquier anuncio en este sentido. Una destaca sobre todas las demás: el Consejo de Gobierno aún no ha aprobado la modificación del contrato con la concesionaria, tras los cambios que hubo a finales del año pasado, para llevarlo en subterráneo hasta la Alameda y en superficie hasta el Hospital Civil.

Hasta que este paso no se lleve a cabo o se sepa con certeza que se va a producir no se va a hacer el anuncio. Para que la fecha del 12 se confirme, este se tendría que confirmar a lo largo de esta semana y se tendría que producir, como muy tarde, en la reunión del próximo martes, 1 de julio. De lo contrario, habrá que posponerlo a la semana siguiente.

Pero hay noticias que invitan al optimismo. La principal es que la Agencia de Obra Pública de la Junta, que gestiona esta infraestructura, ha citado a los responsables de movilidad del Ayuntamiento de Málaga a una reunión este viernes, en la que les informarán de los detalles económicos de la explotación: la tarifa técnica (lo que tendrán que poner la Junta y el Ayuntamiento para su mantenimiento, al 75% y 25%, respectivamente); y el precio del billete para los futuros viajeros. Los gestores municipales también confían en que se les adelante una posible fecha. Si el documento está lo suficientemente cerrado como para presentárselo al socio, no debería haber impedimentos para que la Junta lo pueda rubricar.

No más fechas incumplidas

Pero hay un segundo factor que hace que los gestores de Fomento se anden con pies de plomo a la hora de lanzar las campanas al vuelo. Y es que son conscientes de la mala imagen y de la incredulidad que sus anuncios generan entre los ciudadanos, después de demasiadas fechas que no se pudieron cumplir: la primera fue en 2009; luego, el famoso 11 del 11; febrero de 2013 y ya durante el mandato de IU diciembre de ese mismo año. Ahora, el compromiso es que comience a rodar «en el mes de julio», sin más, porque es un marco temporal que se considera plenamente factible.

Por lo demás, tanto la obra como la sociedad concesionaria y sus trabajadores están prácticamente listos para comenzar a operar con pasajeros reales. La semana que viene arrancarán oficialmente las llamadas «marchas en blanco», con los mismos servicios y horarios que cuando esté abierto, pero sin viajeros. Aunque, de hecho, este tipo de pruebas ya casi se están produciendo. Con ello, la plantilla de conductores y gestores del tráfico (81 en total) quedarán plenamente habilitados para la circulación comercial. Y ya solo quedará que los ciudadanos valoren sus ventajas, aparquen el coche y den el salto definitivo a la Málaga del metro.