«Salvini cierra los puertos para distraer a la opinión pública»

Laura Boldrini trabajo quince años en Acnur. :: Zuma Press/
Laura Boldrini trabajo quince años en Acnur. :: Zuma Press

Esta experta en la atención a los refugiados apuesta por gestionar el fenómeno migratorio «desde la raíz»

DARÍO MENOR ROMA.

Laura Boldrini es una de las voces más respetadas de Italia a la hora de hablar de inmigración. Después de quince años trabajando en el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), en la anterior legislatura fue presidenta de la Cámara de los Diputados, un cargo desde el que siguió defendiendo los derechos de los desplazados. Boldrini agradece a España la acogida de los 629 inmigrantes a bordo del 'Aquarius', la nave de la ONG Sos Mediterranée que tiene previsto llegar hoy al puerto de Valencia tras una larga y dura travesía, y critica duramente al ministro del Interior trasalpino, Matteo Salvini, que se negó a que los indocumentados desembarcaran en Italia. «Sigue haciendo campaña electoral a costa de los inmigrantes».

-¿Qué le parece que Salvini plantee como una victoria que el cierre de los puertos italianos ha provocado la oferta de España de hacerse cargo del 'Aquarius'?

-Salvini sigue haciendo campaña electoral a costa de los inmigrantes. Quiere hacer creer a los italianos que su decisión de no desembarcarlos es algo sin precedentes y de gran impacto que ha sucedido por primera vez. Pues bien, esta es una 'fake news'. Sus homólogos en el pasado también prohibieron el atraco a otras naves. Yo trabajé durante 15 para Acnur y recuerdo varios episodios similares, uno de ellos protagonizado en 2006 por un pesquero español, el 'Francisco y Catalina', que había recogido a unos 50 inmigrantes que ni Malta ni Italia quisieron aceptar. Salvini no hace nada nuevo, está copiando de mala manera lo que otros ya hicieron antes.

-¿Qué cree que puede suceder a partir de ahora cuando otra nave de una ONG haga un rescate?

-Se puede llegar a una situación de gran caos y de peligro para las personas socorridas. No olvidemos que hablamos de ser humanos, de niños y mujeres embarazadas que necesitan ser asistidas. Salvini de hecho está gestionando esta cuestión del modo más equivocado posible, al crear tensiones entre Italia y otros países. El fenómeno migratorio se resuelve con la colaboración, no con la tensión y el choque.

-¿España ha hecho bien al hacerse cargo del 'Aquarius' o le está siguiendo el juego a Salvini?

-Estoy muy agradecida al Gobierno de Sánchez por hacer desembarcar en España a estas personas. Ha demostrado sentido de responsabilidad, respeto para estas personas y lo que significa formar parte de la familia europea. Todas mis felicitaciones a él y a su Gobierno por esta decisión.

«Desesperado»

-La postura del nuevo Ejecutivo italiano respecto a la inmigración ha provocado una crisis diplomática con Malta, Túnez y Francia. ¿Va a afectar este problema a la posición de Italia en Europa?

-Salvini está desesperado porque prometió durante la campaña electoral que repatriaría a 600.000 inmigrantes irregulares. Yo ya le dije que eso no se podía hacer si no había acuerdos de readmisión y lo mismo le han dicho los funcionarios del Ministerio del Interior. Como no puede hacer eso está intentando distraer a la opinión pública con esta iniciativa. Ha creado así tensiones con Malta, con Túnez y con las instituciones europeas. En cambio está de acuerdo con el Grupo de Visegrado (Polonia, Hungría, República Checa y Eslovaquia), que son los países que han creado este problema enorme al negarse a aceptar a inmigrantes.

-¿Le resulta paradójico que sus aliados sean los países que se niegan a aceptar las cuotas de recolocación de migrantes fijadas por Bruselas?

-Claro que sí. La Comisión Europea propuso la recolocación de los solicitantes de asilo, pero no han cumplido los miembros del Grupo de Visegrado, que son los amigos de Salvini. Yo me pregunto: ¿el patriota Salvini de qué parte está? ¿De parte de los italianos o de los enemigos de Italia?

-¿Cree que hace falta un nuevo acuerdo con los grupos armados libios para que impidan que zarpen los inmigrantes como el que habría suscrito el anterior Gobierno italiano?

-No creo que esa sea la solución. Ésta no se alcanza por llegar a acuerdos con grupos libios que violan los derechos humanos y pueden dejar de respetar el acuerdo en cualquier momento. Pienso que el camino no es ese, sino gestionar el fenómeno desde la raíz y, sobre todo, haciendo acuerdos bilaterales con los países de origen y teniendo políticas migratorias realistas, no a cuota cero de inmigración regular. Si no hay un modo legal para entrar en un país, siempre habrá inmigración irregular y el consecuente tráfico de seres humanos.

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