Mueren 1.151 inmigrantes durante el año de puertos cerrados en Italia

Embarcación con inmigrantes frente a las costas de Libia, en una imagen de archivo./EFE
Embarcación con inmigrantes frente a las costas de Libia, en una imagen de archivo. / EFE

Médicos Sin Fronteras y SOS Méditerranée denuncian que cerca de 10.000 personas han sido devueltas a la fuerza a Libia, un país en guerra civil

DARIO MENORRoma

Hace un año que el ministro del Interior italiano, Matteo Salvini, proclamó con orgullo el cierre de los puertos de su país a los inmigrantes que cruzan el Mediterráneo para intentar llegar a Europa. Aunque el cerrojazo no ha sido total y han seguido produciéndose desembarcos (desde comienzos de 2019 y hasta el pasado domingo hubo 2.124 llegadas, una cifra mucho menor que en años precedentes) esta política tiene un coste en vidas humanas. Lo revelaron ayer las organizaciones humanitarias Médicos Sin Fronteras (MSF) y SOS Méditerranée al destacar que en los últimos doce meses han muerto en el Canal de Sicilia al menos 1.151 personas.

Estas ONG informaron además de que son cerca de 10.000 los inmigrantes y refugiados que fueron devueltos en ese mismo período forzosamente a Libia, un país que hoy no es seguro para nadie pues se encuentra en medio de una guerra civil. Médicos Sin Fronteras (MSF) y SOS Méditerranée hicieron un llamamiento a la Unión Europea que apoye la búsqueda y rescate de migrantes en el mar. «La respuesta de los gobiernos europeos a la crisis humanitaria en el Mediterráneo y en Libia fue una carrera hacia el abismo», denunció en un comunicado David Noguera, presidente de MSF, que pidió además el fin de la «deshumanización» de los migrantes motivada por «fines políticos».

El polémico cierre de los puertos por parte del Gobierno de Roma tuvo su primera consecuencia cuando a la nave 'Aquarius', operada por MSF y SOS Méditerranée, se le impidió desembarcar en Italia a las 630 personas que llevaba a bordo tras rescatarlas en el Mediterráneo central. Tras un tenso tira y afloja, la 'Aquarius' acabó llevando a estas personas al puerto de Valencia después de que el Ejecutivo de Pedro Sánchez se ofreciera a acogerlas. Un año más tarde, la respuesta europea al desafío migratorio en el Mediterráneo «ha alcanzado nuevos mínimos desoladores», según denunció Noguera.

Las ONG destacaron que el flujo migratorio en el Canal de Sicilia no se ha detenido pese a la falta de barcos destinados a socorrer a los desplazados. «Las personas con pocas alternativas continúan emprendiendo esta ruta mortal independientemente de los riesgos», subrayó Frédéric Penard, director de operaciones de SOS Méditerranée. En las últimas semanas incluso se ha producido un leve repunte en las llegadas de inmigrantes a Italia. Arriban desde Túnez y Turquía usando pequeñas embarcaciones que resultan más difíciles de interceptar, por lo que han sido bautizadas por los medios locales como 'barcos fantasma'.