El ministro Gove dice que la UE se niega a negociar con Reino Unido

Michael Gove, explica la posición británica ante el 'brexit'./AFP
Michael Gove, explica la posición británica ante el 'brexit'. / AFP

Londres y Bruselas mantienen su pulso con altavoces, creando un ambiente de 'brexit' abrupto

ÍÑIGO GURRUCHAGALondres

El ministro británico responsable de acelerar los preparativos para un 'brexit' abrupto, Michael Gove, está «profundamente entristecido porque ahora la Unión Europea (UE) parece que está rehusando negociar con Reino Unido». La portavoz de la Comisión, Annika Breidthart, había expresado antes: «La Comisión está disponible en las próximas semanas si Reino Unido quiere hablar y clarificar su posición».

A la diplomacia del altavoz le acompañan conversaciones más discretas. El diplomático David Frost, encargado de negociar con Bruselas por el primer ministro, Boris Johnson, mantuvo encuentros en la capital europea la pasada semana. Funcionarios comunitarios habrían informado a embajadores de países miembros que los encuentros les llevan a la conclusión de que la marcha abrupta es lo más probable.

Johnson afirmó en su campaña por el liderazgo conservador y en las horas inmediatamente posteriores a hacerse cargo del Gobierno que, para que haya un 'brexit' ordenado el 31 de octubre, la salvaguarda irlandesa para evitar una frontera en la isla vecina debe 'abolirse o 'arrojarse a la basura'; porque «está muerta». Aunque unas palabras de su portavoz fueron interpretadas como una negativa a viajar a Bruselas si no era eliminada, fueron posteriormente suavizadas.

¿Cambio?

Michel Barnier, el negociador de la Comisión, calificó las palabras de Johnson de 'combativas' e insistió en la posición mantenida desde noviembre de 2018: el Acuerdo de Retirada negociado con Theresa May no puede modificarse, aunque sí puede haber cambios en la Declaración Política anexa, que no tiene fuerza legal. Las dos partes han repetido las posiciones desde entonces.

Gove ha seguido su declaración de honda tristeza con una afirmación que podría ser una señal de humo: «Tenemos que cambiar el Acuerdo de Retirada». Arrojar la salvaguarda irlandesa a un basurero sería también un cambio en el Acuerdo, pero la utilización de una palabra más suave sobre las ambiciones británicas quizás no fue casual en boca de un ministro célebre entre otros atributos por su dicción puntillosa.

Johnson avanza con una estrategia que combina el afán declarado de obtener un acuerdo y la ocupación del espacio que considera necesario para ganar unas elecciones en caso de que la posibilidad de acuerdo fracase. No ha ido a Bruselas ni a Dublín en sus primeros días bulliciosos, en los que ha recorrido las naciones británicas y lugares de Inglaterra escogidos con perspectiva electoral. Se verá con Angela Merkel y Emmanuel Macron en Biarritz, en la cumbre del G-7, este mes.