El ministro de Finanzas Scholtz, el primer peso pesado que opta al liderazgo del SPD

Olaf Scholz. /Reuters
Olaf Scholz. / Reuters

Ofrece su candidatura para una carrera a la que no se presenta ningún socialdemócrata de su talla por la aguda crisis en la que está sumido el partido

JUAN CARLOS BARRENABerlín (Alemania)

La elección del nuevo presidente de la socialdemocracia alemana, tras la súbita dimisión el pasado 2 de junio de la resoluta Andrea Nahles -acosada por sus propios correligionarios-, se animó ayer inesperadamente con la candidatura de Olaf Scholz, vicecanciller federal y ministro germano de Finanzas. Scholz es el primer gran peso pesado del SPD que se suma al concurso de aspirantes, que cuenta ya con una larga lista de otros doce nombres y que debe cerrarse a final de mes, para que el procedimiento de elección interna por parte de los afiliados se inicie el 1 de septiembre.

«Estoy dispuesto a presentarme si lo deseáis», dijo Scholz a la presidencia interina de la formación, compuesta por las primeras ministras de Mecklemburgo-Antepomerania y Renania-Palatinado -Manuela Schwesig y Malu Dreyer-, así como por el líder de la formación en el estado de Hesse, Thorsten Schäfer-Gümbel. La oferta se produjo en una conferencia telefónica el pasado lunes, pero no se filtró a la prensa hasta este viernes, y no se esperaba, ya que Scholz había rechazado esa posibilidad tras la dimisión de Nahles con la disculpa de que su trabajo en el gabinete de Angela Merkel no le dejaría tiempo para ocuparse del partido, excusa que repitió la semana pasada.

Scholz, de 61 años, debe ahora buscar pareja. El Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) ha decidido romper con la tradición y apuesta ahora por ser dirigido por una presidencia biféfala de hombre y mujer, igual a las que tienen Los Verdes y La Izquierda. Entre los otros doce candidatos existen ya cinco parejas que concurren juntas, como la formada por la veterana Gesine Schwan, de 76 años y con casi medio siglo de militancia, y Ralf Stegner, de 59 años y vicepresidente del SPD desde 2014, cuya presentación a los medios coincidió con la noticia de la imprevista candidatura de Scholz. Pero ninguno alcanza el nivel político, el prestigio y la experiencia del que fuera alcalde-gobernador de Hamburgo antes de convertirse en el número dos del ejecutivo de Berlín.

Gran responsabilidad

Su candidatura otorga seriedad a una competición que amenazaba con conducir al SPD al mas absoluto de los ridículos, a la vista de los casi desconocidos candidatos, y deja en evidencia a otros pesos pesados de la formación que escurren el bulto. Fuera de Scholz, ni un solo ministro socialdemócrata quiere asumir la responsabilidad de sacar al partido de la crisis aguda en la que se encuentra sumido.

Sin embargo, Scholz no es un hombre demasiado apreciado por las bases socialdemócratas. Aunque en Hamburgo obtuvo siempre buenos resultados electorales, en los congresos del SPD nunca consiguió despertar el entusiasmo de sus camaradas. Y mientras todos sus rivales en la carrera por la presidencia del SPD escuchan a las bases y desean la ruptura de la 'Grosse Koalition' con los conservadores de Merkel para permitir a su partido regenerarse y buscar alternativas de alianzas en la izquierda para gobernar, Scholz es el único que defiende aún la labor de la 'GroKo'.

Seguramente no seguirá haciéndolo a cualquier precio, pero si advertirá de los riesgos que conlleva finalizar abruptamente la alianza con los conservadores, en un momento en el que las encuestas conceden al SPD un miserable 14% de votos. Complicada se presenta además la búsqueda de una mujer dispuesta a compartir su liderazgo. El hecho de que Scholz no haya hecho pública su candidatura indica que aún no la ha encontrado. Le quedan dos semanas para conseguirlo.