La izquierda marcha unida contra el fascismo por las calles de Roma

D. MENOR MILÁN.

La izquierda italiana se olvidó durante un rato de sus sempiternas y aburridas luchas intestinas y marchó ayer unida en la manifestación antifascista convocada en Roma por la Asociación Nacional de Partisanos. Esta respetada institución que vela porque nadie tenga la tentación de tratar de que vuelvan los tiempos de Benito Mussolini había organizado la concentración como protesta a lo sucedido el pasado 3 de febrero. Aquel día un neonazi se puso a disparar contra las personas de raza negra que encontró por las calles de Macerata, una tranquila ciudad de la región de Las Marcas (centro del país).

Concluida con el canto de 'Bella ciao', la histórica canción de los partisanos italianos, la manifestación de Roma consiguió que coincidiera el primer ministro en funciones, Paolo Gentiloni, con su antecesor y compañero de filas en el Partido Democrático (PD), Matteo Renzi. La imagen de ambos saludándose cariñosamente en la concentración antifascista tenía un cierto morbo político, pues aunque Renzi es el candidato del PD en las elecciones legislativas del próximo domingo, parece difícil que pueda regresar al poder. No se debe sólo al discreto resultado que le vaticinan las encuestas (alrededor del 23%), sino también porque su nombre sería vetado por los partidos opositores en caso de que fuera necesario una gran coalición para apoyar un nuevo Gobierno. Gentiloni, en cambio, parece una alternativa más aceptable.

Los líderes del PD se encontraron en la manifestación con los que fueron sus compañeros hasta hace unos meses, los representantes del ala más izquierdista de la formación que acabó escindiéndose por la enemistad con Renzi dando nacimiento a un nuevo sujeto político, llamado Libres e Iguales (Leu, por sus siglas en italiano). Se dejaron ver ayer en Roma bajo el lema 'Nunca más fascismo, nunca más racismo' sus máximos representantes: Pietro Grasso, Laura Boldrini y Pierluigi Bersani.

 

Fotos

Vídeos