La hija de Himmler trabajó para la inteligencia de la RFA

JUAN CARLOS BARRENA BERLÍN.

La única hija de Heinrich Himmler, brazo derecho de Adolf Hitler y mano ejecutora de la política de exterminio de la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial, ha fallecido en Múnich a los 88 años defendiendo hasta el último momento la ideología nacionalsocialista y el legado político de su padre, uno de los máximos responsables del holocausto y del asesinato de más de seis millones de judíos. Gudrun Margarete Elfriede Burwitz, Himmler de soltera, murió el 24 de mayo, según publicó ayer el rotativo 'Bild'. El diario señalaba además que Gudrun Burwitz trabajó durante varios años bajo identidad falsa para los servicios de inteligencia BND de la antigua República Federal de Alemania (RFA), pese a ser una convencida seguidora del nacionalsocialismo.

Entre 1961 y 1963 trabajó como secretaria en la central del BND en la ciudad bávara de Pullach, tal y como reveló ayer el historiador Bodo Hechelhammer, que investiga oficialmente el pasado escabroso del BND en la posguerra.

Burwitz, según el diario, entró a trabajar para el BND cuando al frente del mismo estaba Reinhard Gehlen, que durante el nacionalsocialismo había sido general del Ejército. Muchos de los agentes reclutados por Gehlen habían servido en el pasado a la Gestapo o las SS. Activa en círculos de ultraderecha hasta muy avanzada edad, la descendiente del jefe de la orden de la calavera, la guardia pretoriana uniformada de negro creada para proteger a Adolf Hitler, gustaba de participar en marchas neonazis y de colocarse a la cabeza de las mismas. Hechelhammer señaló que Gudrun Burwitz -que adoptó ese apellido al contraer matrimonio con el periodista ultranacionalista Wulf Dieter Burwitz- abandonó su empleo en el BND cuando los servicios de inteligencia empezaron a quitarse el lastre de los colaboradores con un pasado relacionado con el nazismo.

Para los historiadores, Heinrich Himmler fue el segundo hombre más poderoso del nazismo tras Hitler.

 

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