España defiende una respuesta única de la UE en el Mediterráneo

Migrantes rescatados desembarcan en la isla griega de Lesbos, tras cruzar el mar Egeo desde Turquía./AFP
Migrantes rescatados desembarcan en la isla griega de Lesbos, tras cruzar el mar Egeo desde Turquía. / AFP

«No podemos parcelar el rescate a los inmigrantes», dice Fernando Grande-Marlaska en su primera visita a la nueva titular de Interior italiana

DARÍO MENORCorresponsal. Roma

Para el ministro del Interior en funciones, Fernando Grande-Marlaska, fue una estupenda noticia que Matteo Salvini dejara de ser su homólogo en Italia hace dos semanas. En los catorce meses que ambos coincidieron en el cargo no se reunieron nunca en privado y su relación se limitó a algún frío saludo protocolario en las cumbres europeas. El nombramiento como sucesora de Salvini de Luciana Lamorgese, funcionaria con larga experiencia en el Ministerio del Interior y sin afiliación política, fue saludado de inmediato por Grande-Marlaska con una carta de felicitación, en la que mostraba su voluntad por reunirse pronto con ella.

La respuesta no se hizo esperar y Lamorgese recibió este jueves a su colega español en Roma. Pero no se pusieron de acuerdo en la gran iniciativa política en el campo migratorio del nuevo Gobierno italiano: la aprobación de un sistema europeo de reparto inmediato de los náufragos rescatados por las ONG en el canal de Sicilia. Este procedimiento se negociará en la cumbre convocada en La Valeta el próximo lunes, en la que participarán los ministros del Interior de Italia, Alemania, Francia y Malta, además de la presidencia finlandesa del Consejo de la UE y la Comisión Europea. «No podemos parcelar el Mediterráneo para efectos de migración, como tampoco podemos parcelar el rescate a los inmigrantes», explicó Grande-Marlaska, destacando que en lo que llevamos de año han llegado a las costas de nuestro país más de 16.000 irregulares, más del doble que a Italia, donde fueron poco más de 6.000.

LAS CLAVES:

«Cumplimos nuestros deberes».
El ministro confirmaque Madrid no se sumaal sistema de repartoque promueve Roma

«Entendemos que la respuesta de la Unión Europea debe ser única y que afecte a todo el Mediterráneo. España cumple con sus obligaciones internacionales y es solidaria», dijo el ministro del Interior, que recordó cómo el Gobierno de Pedro Sánchez ha intervenido en varias situaciones de emergencia humanitaria en el canal de Sicilia. «Somos responsables y solidarios. Le hemos dicho a Europa por dónde hay que ir. Es nuestra política y la mantendremos: seguridad y humanidad».

Menos llegadas

Grande-Marlaska celebró que el número de llegadas de inmigrantes irregulares a las costas españolas se haya reducido a la mitad respecto a las cifras del año pasado y explicó el descenso por dos motivos principales: la lucha contra las mafias de seres humanos y la cooperación con las naciones de origen y de tránsito de los inmigrantes. También sacó pecho porque España «es el país de la UE que más repatriaciones hace».

Ambos ministros coincidieron en que los Estados europeos se tienen que implicar más ante el desafío migratorio en el Mediterráneo y en que hay que reformar el Reglamento de Dublín, que obliga a los solicitantes de asilo a presentar su petición en el primer país al que llegan. Esto perjudica a España, Italia, Malta o Grecia. «Los principios de solidaridad y responsabilidad no sólo deben ser para las naciones de entrada», lamentó el ministro del Interior en funciones.