Miliband descarta gobernar en coalición con los nacionalistas escoceses

Ed Miliband. /
Ed Miliband.

La decisión del líder de los laboristas provoca una profunda división en el partido

EFE LONDRES

El líder del Partido Laborista británico, Ed Miliband, ha descartado este lunes la formación de un gobierno de coalición con el Partido Nacionalista Escocés (SNP), uno de los escenarios que se barajaban para el escenario posterior a las elecciones legislativas del 7 de mayo.

"No habrá ministros del SNP en un gobierno que yo lidere", ha zanjado Miliband, que ve "grandes diferencias" entre las dos formaciones. En este sentido, ha subrayado que "no se producirá" ningún acuerdo para compartir el poder.

Miliband ha vinculado la rumorología en torno a los posibles pactos postelectorales a un "alarmismo" alentado desde el Partido Conservador, que precisamente lidera un gobierno de coalición junto al Partido Liberal Demócrata. "Los conservadores y (el primer ministro) David Cameron están intentando asustar a la gente", ha apostillado Miliband, en un acto político en el que ha abogado por lograr un Gobierno "cien por cien" laborista con el que poder dar a Reino Unido "el cambio que necesita".

Las palabras de Miliband, sin embargo, no cierran por completo la puerta a pactos. El líder laborista no ha descartado por el momento que pueda recibir apoyos puntuales -y desde fuera del Gobierno- del Partido Nacionalista Escocés.

Pareja de hecho

El auge de nuevas fuerzas y la igualdad entre conservadores y laboristas han convertido las próximas elecciones en las más abiertas de la historia reciente de Reino Unido. En este escenario, el SNP ya ha dejado caer que estaría dispuesto a brindar su apoyo a un gobierno en minoría de los laboristas.

La líder de los nacionalista escoceses, Nicola Sturgeon, ha asegurado este lunes que su formación está lista para provocar un "cambio positivo" en todo Reino Unido influyendo en el próximo Ejecutivo, según la cadena pública BBC.

Un reciente sondeo pronosticaba una histórica subida del SNP en los comicios de mayo, hasta el punto de que puede dejar al Partido Laborista sin la mayoría de los 41 escaños que actualmente ostenta en las distintas circunscripciones de Escocia.