Napolitano, el primer presidente reelegido de la República italiana

Giorgio Napolitano. /
Giorgio Napolitano.

Con una temprana vocación política, destaca por "su gran prudencia y su cautela para tomar decisiones"

EFE ROMA

De ideología progresista y de carácter prudente, según ha sido descrito en diversas ocasiones, Giorgio Napolitano ha sido hasta hoy el primer presidente de la República italiana reelegido en la historia del país. Nacido en Nápoles en 1925, fue elegido como presidente el 10 de mayo de 2006, en sustitución de Carlo Azeglio Ciampi, y de nuevo el 20 de abril de 2013.

Napolitano decidió dedicarse a la política a temprana edad y nada más licenciarse en Derecho en 1942 fundó un grupo comunista y antifascista que, durante la II Guerra Mundial, tomó parte en numerosas acciones contra los nazis.

Miembro desde 1945 del Partido Comunista Italiano (PCI), fue elegido por primera vez diputado en 1953 y reelegido posteriormente, salvo en la IV Legislatura, hasta 1996, siempre por la circunscripción de Nápoles. Dentro del partido fue miembro de su comité central elegido en 1956 y responsable de la política económica, entre 1976 y 1979.

También fue responsable de política exterior, entre 1986 y 1989, año en que fue nombrado jefe de la diplomacia italiana en el 'Gobierno en la sombra' del PCI. Allí permaneció dos años más, hasta la fecha de su dimisión y ruptura con el PCI en el histórico congreso de Rimini, cuando optó entonces por entrar a formar parte de las filas del Partido Democrático de la Izquierda.

Senador vitalicio

Después de una vida entregada a la política, en 1992 dio el salto a Europa como eurodiputado, aunque fue breve pues retornó de nuevo a su país natal tras ser elegido el 3 de junio de ese año presidente de la Cámara de los Diputados, en sustitución de Oscar Luigi Scalfaro.

El entonces primer ministro italiano, Romano Prodi, lo nombró ministro del Interior en 1996, cargo en el que permaneció hasta la dimisión de aquél en octubre de 1998. Napolitano volvió, entonces, a Europa en 1999 y hasta junio de 2004 fue presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales del Parlamento Europeo.

Nombrado senador vitalicio por el presidente de la República, Carlo Azeglio Ciampi, fue elegido su sustituto el 10 de mayo de 2006 con el respaldo de 543 votos de los 1.000 votos posibles en la cuarta votación, en la que sólo se necesitaba mayoría simple.

Asumió el cargo de undécimo presidente de la República de Italia el 15 de mayo de 2006 y al día siguiente encargó la formación del nuevo Ejecutivo a Romano Prodi, líder de la vencedora coalición de centro izquierda La Unión en las elecciones celebradas en abril.

En un acto sin precedentes en la historia de la República italiana, el 20 de abril de 2013 fue reelegido presidente en la sexta votación del Parlamento, después de que los partidos políticos fuesen incapaces de elegir con el suficiente consenso a su sucesor.

Conocido como el 'Rey Umberto' por su parecido físico con el último monarca de Italia y por sus modos mesurados, el diario 'La Repubblica' ha destacado en diversas ocasiones "su gran prudencia y su cautela para tomar decisiones".

Autor de una decena de libros

Además de su trayectoria política, Napolitano ha escrito más de una decena de libros, entre ellas 'Oltre i vecchi confini' ('Más allá de los viejos confines'), 'Al di là del guado: la scelta reformista' ('Más allá del vado: la elección reformista') o 'Europa e America dopo 89' ('Europa y América tras 1989').

Amigo personal del premio Nobel chileno Pablo Neruda, fue uno de las personalidades que en 1951 evitaron la expulsión de Italia del poeta y ayudaron a la publicación de una de sus obras más reconocidas, 'Los Versos del Capitán'.

Con motivo de la reedición de ese libro en 2004, Napolitano escribió unas páginas en las que dijo no poder olvidar la noche de Año Nuevo entre 1951 y 1952, que pasó junto a Neruda. En estas páginas, escribió que Neruda fue "un gran poeta en cuyos versos se entrelazan íntimamente un intenso sentimiento de amor y una indómita pasión política, más auténtica que los dudosos mitos de la época".