Ultimátum de Irán a Europa para salvar el acuerdo nuclear del acoso de Trump

Iraníes caminan por una calle de Teherán tras el mensaje lanzado ayer por el presidente del país, Hasán Rohaní. :: atta kenare / afp/
Iraníes caminan por una calle de Teherán tras el mensaje lanzado ayer por el presidente del país, Hasán Rohaní. :: atta kenare / afp

Teherán renuncia a «algunos» de sus compromisos» y da a los otros firmantes 60 días para ayudarle a suavizar las sanciones

MIKEL AYESTARAN CORRESPONSAL JERUSALÉN.

Donald Trump mató el acuerdo nuclear con la retirada unilateral de Estados Unidos y justo un año después Hasán Rohaní comenzó a enterrarlo. Pese a cumplir punto por punto lo pactado en 2015, según todos los informes elaborados por los investigadores de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Irán sufre desde hace un año las sanciones impuestas por Washington y el Gobierno de Teherán dijo basta. El presidente de la república islámica dirigió un discurso a la nación en el que informó de que el país dejará de aplicar «algunos» de sus «compromisos» del acuerdo internacional y dio un ultimátum de 60 días a los países europeos para que pongan en marcha medidas en los sectores petrolero y bancario que le ayuden a hacer frente a los castigos del jefe de la Casa Blanca.

La decisión de las autoridades de Teherán se produce en medio de un clima de creciente tensión con Washington, que ha decidido enviar al Golfo un portaaviones y bombarderos B-52 ante unas supuestas amenazas de «ataques inminentes» de los iraníes a sus tropas en la región desveladas por la Inteligencia de Israel, según el diario 'Haaretz'.

La república islámica no sale del acuerdo, como hizo Estados Unidos, sino que este «necesitaba sufrir una operación quirúrgica luego de que un año de sedantes no produjese ningún efecto», declaró Rohaní, quien insistió en que esta decisión tiene el objetivo de «salvar el pacto, no de destruirlo». Esta «operación quirúrgica» afecta al compromiso de limitar sus reservas de agua pesada y uranio enriquecido estipuladas en el acuerdo y, según el presidente, esta opción se contempla en los puntos 26 y 36 del pacto, en las que se estipula que «Irán tiene derecho a reducir sus compromisos nucleares si las otras partes no cumplen con sus obligaciones», tal y como ocurre desde hace un año con Washington.

LAS CLAVESEE UU ha decidido enviar al Golfo un portaaviones y bombarderos ante supuestas amenazas El presidente, Hasán Rohaní, insistió en que el propósito es «salvar el pacto, no destruirlo»

Ali Vaez, experto del International Crisis Group, señaló en las redes sociales que los iraníes «han tomado las medidas de respuesta mínimas ante la presión máxima de Estados Unidos. Este modo de escalada de tensión tranquila persigue la misma estrategia de siempre: ganar tiempo». Este criterio es compartido por varios expertos en el contencioso atómico que destacan que a Rohaní no le interesa romper de forma brusca lo acordado.

«Nuestros amigos en Rusia y China mantuvieron muy buenas relaciones con nosotros este año. Pero el resto de los participantes no cumplió ninguna de sus obligaciones», lamentó el canciller iraní Mohamed Javad Zarif, uno de los padres del acuerdo sellado en Viena en 2015. Una alusión directa a Francia, Alemania y Reino Unido que, pese a mantenerse fieles a lo acordado, han sido incapaces de establecer un sistema para hacer frente a las sanciones de Trump y que permita a Irán beneficiarse de las ventajas económicas que debería reportarle el pacto. Bruselas ha puesto en marcha el Instrumento de Apoyo a los Intercambios Comerciales (Instex) con el intenta que las empresas europeas puedan comerciar con la república islámica, pero el miedo a las represalias de Trump puede con el deseo de trabajar con los iraníes.

Economía debilitada

El anuncio de Teherán no significa la salida del país del acuerdo, por lo que la AIEA continuará cumpliendo su misión. «Se trata de un aligeramiento de lo pactado, un grado menor de compromiso a cambio de menos beneficios económicos, pero no le han dado a Trump lo que buscaba, que era la ruptura del acuerdo», destacó en su cuenta de Twitter el analista iraní Vali Nasr, exasesor del Departamento de Estado estadounidense. Un año de sanciones han debilitado la economía iraní, pero también a un presidente Rohaní que se encuentra en medio de la presión ejercida por Trump y los sectores ultraconservadores del régimen, que le reprochan la falta de beneficios obtenidos con el acuerdo nuclear.

Irán se comprometió a no enriquecer uranio por encima del 3,67% durante quince años a cambio del final de las sanciones. Rohaní prometió que la economía mejoraría gracias a este pacto, pero cuatro años después los castigos de Trump tienen un efecto demoledor. En el último año, la inflación se disparó por encima del 40% y el rial perdió dos tercios de su valor. La prohibición de comprar petróleo a la república islámica, la principal fuente de recursos del país, hace imposible un atisbo de recuperación a corto plazo.

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