Una turista española, entre los tres muertos en la explosión del centro de París

Evacuación de uno de los afectados por la explosión, en un escenario caótico en pleno centro de París. :: thomas samson / afp
/
Evacuación de uno de los afectados por la explosión, en un escenario caótico en pleno centro de París. :: thomas samson / afp

Dos bomberos fallecieron por una fuga de gas en una panadería que causó medio centenar de heridos y cuantiosos destrozos

FERNANDO ITURRIBARRÍA PARÍS.

Dos bomberos franceses y una turista española murieron ayer en la fuerte explosión causada por una fuga de gas en una panadería del centro de París. La deflagración provocó una decena de heridos graves y 37 leves, entre los que figuran otros dos ciudadanos españoles, además de cuantiosos destrozos en edificios, vehículos y mobiliario urbano.

El suceso se produjo poco antes de las nueve de la mañana en los locales de la panadería y pastelería Hubert, situada en la esquina de las calles Trévise y Sainte-Cécile, zona céntrica cercana a atractivos turísticos como el Museo de Cera o el cabaré Folies Bergère.

Una dotación de bomberos intervenía desde las 8:37 horas en el comercio para sofocar un incendio cuando se desencadenó una enorme detonación con una onda expansiva que alcanzó un radio de 200 metros. Se dispararon todas las alarmas del barrio, escaparates y ventanas quedaron destrozados y varios automóviles resultaron volcados a consecuencia de lo que muchos vecinos pensaron en un primer momento que se trataba de un atentado.

LA CLAVE Los dos bomberos que perdieron la vida eran muy jóvenes y uno tenía un niño de tres años

El ministro del Interior, Christophe Castaner, declaró que el siniestro obedeció a «una fuga de gas de origen manifiestamente accidental con bolsas de gas que han explosionado». Al lugar del accidente también se desplazaron el primer ministro, Edouard Philippe; la alcaldesa de París, Anne Hidalgo; y el fiscal-jefe de la capital, Rémy Heitz, encargado de la investigación.

Unos 200 bomberos y un centenar de policías fueron movilizados, así como tres helicópteros de la seguridad civil que utilizaron la cercana plaza de la Ópera como helipuerto improvisado para trasladar a las víctimas a los hospitales.

«Zona siniestrada»

La turista española fallecida procedía de Toledo, según confirmaron a Efe fuentes de la Delegación del Gobierno en Castilla-La Mancha, y se encontraba en uno de los hoteles cercanos a la panadería.

Entre los heridos hospitalizados figuran otros dos españoles -un hombre y una mujer- cuyo estado no reviste gravedad. El ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, transmitió a través de su cuenta personal en Twitter sus condolencias a los familiares de la difunta y sus deseos de una pronta recuperación a los heridos.

Los dos bomberos que perdieron la vida eran muy jóvenes. El cabo-jefe Simon Cartannaz tenía 28 años, los cinco últimos de servicio en un cuartel de París. El soldado de primera clase Nathanaël Josselin había cumplido 27 años y era padre de un niño de tres años.

El comandante de bomberos Eric Moulin advirtió de que «algunos edificios están muy deteriorados y podrían desmoronarse en cualquier momento». Los temores de derrumbe se focalizaban en el edificio de la panadería y las dos casas anexas cuya estabilidad no pudo ser garantizada por los servicios técnicos municipales.

«Es una zona siniestrada», dictaminó el portavoz de los bomberos. Unos 150 vecinos y huéspedes de hoteles fueron evacuados y acogidos en diferentes locales públicos ante el peligro de derrumbe.

 

Fotos

Vídeos