Trump redobla los insultos y margina al embajador británico

Trump, con el emir de Catar, Tamim bin Hamad al-Thani, que visitó la Casa Blanca. :: carlos barria / reuters/
Trump, con el emir de Catar, Tamim bin Hamad al-Thani, que visitó la Casa Blanca. :: carlos barria / reuters

Londres mantiene el apoyo al diplomático al que la Casa Blanca retiró una invitación para una cena con el presidente en honor del emir de Catar

MERCEDES GALLEGONUEVA YORK.

En su papel de diplomático, el embajador británico Kim Darroch siempre habló en superlativo de las «excelentes relaciones» entre su Gobierno y el de Donald Trump, pero el domingo cayeron las máscaras tras la publicación en 'The Mail on Sunday' de los cables diplomáticos que enviaba y ya no hay manera de seguir fingiendo.

La Casa Blanca tomó el lunes la extrema medida de retirarle la invitación que le había extendido para una cena en honor del emir de Catar que organizaba el Departamento del Tesoro con la presencia de Donald Trump. Eso no fue suficiente para el mandatario, que en su traca mañanera de tuits volvió a arremeter ayer contra él y la primer ministra que le mantiene en el cargo. Al embajador le llamó «chiflado», «estúpido» y «un tonto pomposo». A Theresa May la culpó del «desastre» del 'brexit' por no haber sabido negociarlo. «Le dije cómo tenía que hacer ese trato, pero ella fue a su tonta manera y resultó incapaz de sacarlo adelante».

Como buen macho, Trump todavía cree que ese «estúpido» y «chiflado embajador» podía haber dado consejos a May sobre cómo negociar el 'brexit', pero se consuela con que le queda poco en el poder. Su ministro de Asuntos Exteriores, Jeremy Hunt, ejercita la paciencia pero no dejó de hacer saber a la Casa Blanca que los tuits del presidente son «una falta de respeto a Gran Bretaña». May dejará el cargo el día 24 y el favorito para sustituirla es Boris Johnson, que presume de sus buenas relaciones con Trump y se presenta como el único capaz de reparar las relaciones con «el mejor aliado» de Gran Bretaña. Trump ha elegido ya a quién quiere ver de embajador en Washington, Nigel Farage.

Euroescépticos como Bill Cash acusan a Darroch de haber demostrado «prejuicios personales» y «falta de criterio» por llamar a Trump «inepto» y «patoso», por lo que consideran que es necesario sustituirle a la mayor brevedad. Muchos creen que el objetivo de la filtración no se limitaba a derribar a Darroch, sino a facilitar el nombramiento de un partidario del 'brexit' y destacar la necesidad de que a May la sustituya alguien afín a Trump.

Por el contrario, la cúpula conservadora cree que Reino Unido no debería doblegarse ante el presidente estadounidense sino permitir que Darroch terminase su mandato, que acaba a finales de año. «No puedes cambiar de embajador a capricho del país receptor», dijo a la BBC el exministro de Exteriores William Hague.

El propio Darroch se inhibió ayer de acompañar al secretario de Desarrollo Internacional británico, Liam Fox, a su reunión con Ivanka Trump, a la que el Gobierno de Londres pretendía presentar disculpas por el tono interno del embajador. Con todo, el secretario de Exteriores Jeremy Hunt defiende la necesidad de que sus diplomáticos puedan hablar con franqueza en sus comunicaciones internas.

Eso sí, la red de contactos que Darroch había cultivado en el Gobierno de Trump para influirle queda de facto desactivada y puede que pronto tenga las manos atadas si el mandatario da la orden de que nadie trate con él. En el mejor de los casos, Darroch será un pato cojo en lo que queda de año.