Trump: Irán «no duraría» en una guerra

Dobles de Kim Jong-un y Donald Trump animan las calles de Osaka en vísperas de la cumbre del G-20. :: jorge silva / reuters/
Dobles de Kim Jong-un y Donald Trump animan las calles de Osaka en vísperas de la cumbre del G-20. :: jorge silva / reuters

«Estoy hablando de enviar a millones de soldados», alardea el presidente, que promete «aniquilar» al país de los ayatolás

MERCEDES GALLEGONUEVA YORK.

Donald Trump no será el primero ni el último presidente de EE UU en subestimar militarmente a un enemigo, pero sí el que elija uno más formidable que sus predecesores. George W. Bush creyó que el Ejército iraquí se rendiría nada más ver los tanques americanos. Hasta John F. Kennedy se sorprendió de la virulencia con la que Cuba repelió el ataque de bahía de Cochinos. Ahora Trump opina que Irán «no duraría mucho», dijo en una de sus espontáneas entrevistas con la cadena Fox. «Estamos en una posición muy fuerte», aseguró satisfecho.

No es que el presidente quiera la guerra, por mucho que parezca buscarla, pero en caso de que Irán ataque algún objetivo estadounidense y cause víctimas mortales planea descargar sobre ese país toda la fuerza militar de EE UU y «aniquilarlo», advirtió. «Estoy hablando de enviar a millones de soldados», aclaró con bravuconería.

John Bolton habría encargado al anterior secretario de Defensa en funciones, Patrick Shanahan, un plan para desplegar 120.000 efectivos en la zona, que no incluía la invasión terrestre, según publicó en mayo 'The New York Times'. Algo que el presidente desmintió con el despectivo «fake news» habitual. «Si llegáramos a eso serían un montón más».

LA CLAVEEl mandatario aspira a repetir con Teherán la estrategia que cree exitosa con Corea del Norte

Como referencia, la coalición que invadió Irak en 2003 contaba con 177.000 soldados, de los cuales 130.000 eran estadounidenses. Todas las fuerzas armadas de EE UU, las mayores del mundo, solo disponen de 1,3 millones de soldados en activo y otros 800.000 en la reserva, así que lo de mandar a «millones» a Irán estaría complicado. De hecho, 165.000 se encuentran ya desplegados en otras misiones repartidas por 150 países, lo que supondría retirarlos de sitios críticos como Alemania o Corea del Sur.

Carta de cumpleaños

En Corea del Norte, Trump cree que el dictador Kim Jong-un ha dejado de ser una amenaza porque le mandó «una carta preciosa» por su cumpleaños. «Fue mi cumpleaños la semana pasada, ¿lo sabíais?», preguntó a los periodistas. Sí, todo el mundo lo sabía, Trump también llamó a la cadena Fox ese día para que lo felicitaran, pero ninguna felicitación parece haberle gustado más que la del dictador norcoreano. «Pensé que era un detalle muy bonito, intercambiamos un par de cartas amistosas, nos llevamos muy bien», contó. «Y eso iba a acabar en guerra, ya te lo digo yo, pero la relación que tenemos ahora es muy diferente a la que tenía con Obama. Con respecto a Irán...».

Convencido de las relaciones personales tejidas a raíz de una demostración de fuerza en la que el macho alfa demuestra quién manda en la manada, Trump cree que puede repetir la jugada con los ayatolás. Muchos temen que ante un enemigo radicalmente distinto desate una guerra que ni él mismo quiere.

«¿Tiene usted pensada una estrategia de salida si estalla una guerra?», le preguntó un periodista. «No nos hace falta ninguna estrategia de salida», zanjó. En su opinión, Irán debe de estarle muy agradecido por haber desactivado en el último momento los ataques militares con los que pensaba tomar represalias por el derribo de un dron estadounidense que según Irán volaba sobre su territorio. En lugar de eso, el presidente Hasán Rohaní le llamó «tullido mental» y se enzarzó con él por Twitter. «No creo que tengan líderes muy listos», protestó Trump. «Tienen que ser más amables con nosotros. Irán se va a ir al traste».

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