La reunificación de Irlanda se cuela en el debate político

L. GÓMEZLONDRES.

El Ejército británico marcó ayer el cincuenta aniversario de su despliegue en Irlanda de Norte. En agosto de 1969 llegaron a Belfast y Londonderry las primeras patrullas militares desde la partición de la isla. La bautizada 'operación Banner' se convirtió en la más prolongada misión, con unos 300.000 efectivos desplazados a la provincia hasta su clausura en 2007, casi diez años después de la firma del Acuerdo de Viernes Santo, motor del proceso de paz.

El Ejército perdió 763 miembros en ataques relacionados con los 'troubles' irlandeses. También se le responsabiliza, junto a otros cuerpos de seguridad británicos, de 363 de las 3.522 muertes conectadas con el mismo conflicto, según el reconocido índice de Malcolm Sutton. Al menos un veterano se enfrenta a ser llevado ante la justicia como resultado de la reapertura oficial de casos históricos.

El 'brexit' marcará otra división entre el norte británico y el sur republicano. Y la cuestión de la reunificación vuelve a estar en candelero por primera vez desde el despliegue militar británico. «Si el Gobierno británico ha tenido en cuenta en sus cálculos una frontera dura, debe entonces considerar un referendo de la reunificación de acuerdo con el Acuerdo de Viernes Santo», advirtió la presidenta del Sinn Fein, Mary Lou McDonald, al nuevo primer ministro, Boris Johnson. Otros políticos irlandeses instan al Gobierno de Dublín a preparar al país y la sociedad para la unión de la isla en el centenario de la división de la isla en 1922.

También desde Estados Unidos, los demócratas advirtieron de la importancia de un 'brexit' que no socave la paz irlandesa.