Los republicanos pescan en el río revuelto de Trump

Donald Trump habla a los reporteros a bordo del Air Force One. :: Kevin Lamarque / Reuters/
Donald Trump habla a los reporteros a bordo del Air Force One. :: Kevin Lamarque / Reuters

Líderes conservadores inundarán sus canales de televisión con coberturas favorables al presidente para evitar que dañe a sus candidatos en noviembre

CAROLINE CONEJERO NUEVA YORK.

Mientras las turbulencias sacuden a Donald Trump y a la Casa Blanca, los republicanos trabajan discretamente detrás del escenario enfocados en avanzar la agenda conservadora en los presupuestos de otoño en el Congreso y en evitar la acostumbrada confrontación con un presidente que, una vez más, intenta forzar la financiación de su valla fronteriza con México. Para templar al mandatario, los líderes de las mayorías en las dos cámaras, Paul Ryan y Mitch McConnell, se presentaron esta semana en el Ala Oeste con una calculada estrategia y armados de coloridas fotos sobre la construcción del mítico muro, conscientes de la preferencia de Trump por artilugios visuales en lugar de pilas de documentos.

Para aprovechar la vulnerabilidad emocional de Trump en un momento de acoso por el artículo anónimo en 'The New York Times' y la inminente publicación del libro 'Miedo' de Bob Woodward, McConnell le llevó un artículo del 'San Francisco Examiner', en el que se elogia al presidente por su gestión del proceso presupuestario y la unificación del Partido Republicano tras años de disfuncionalidad.

El objetivo era convencer al volcánico dirigente para posponer el debate sobre la financiación de la valla fronteriza hasta después de las elecciones de noviembre para que un hipotético cierre de la Administración, con el que Trump ha jugado estos días, no acabe dañando las aspiraciones de los candidatos de su partido a la Cámara de Representantes y el Senado. Es difícil saber si la estrategia de sedación emocional durará lo suficiente para contrarrestar las impredecibles tácticas de un presidente que duda entre seguir el consejo de los republicanos o los impulsos de sus propios instintos para energizar a su base electoral.

LA CLAVEEl mandatario vuelve a pedir fondos bajo amenaza de cerrar el Gobierno y las bases le jalean

Trump, que originalmente prometió que la valla sería pagada por México, ya admite que tendrá que financiarse con impuestos y quiere 5.000 millones de dólares (4.300 millones de euros) del presupuesto para 2019, tanto si provienen del Congreso como si llegan de los fondos del Pentágono. Las perennes amenazas del presidente de llevar al Gobierno federal al cierre parcial si no se satisfacen sus exigencias para financiar la valla se ciernen sobre unos legisladores bajo presión natural para aprobar el presupuesto antes del próximo día 30.

Respaldo emocional

Según fuentes cercanas a las conversaciones, los republicanos tratarán de manejar la cobertura de Trump en las noticias de los canales conservadores, a sabiendas de la extrema sensibilidad del presidente a las críticas de lo que la ultraderecha considera concesiones presupuestarias a los liberales.

El mismo director de Asuntos Legislativos de la Administración, Marc Short, ha pedido una mayor presencia de comentaristas en televisión en defensa de Trump. Con todo, y eso hasta Trump lo entiende, su promesa de un muro para contener la inmigración podría no cumplirse nunca si los demócratas se hacen con la mayoría en la Cámara de Representantes en noviembre. Por ello, las declaraciones ambivalentes del presidente en la última semana sobre su intención de posponer -y de no posponer- la valla y evitar el cierre del Gobierno han incrementado el nerviosismo de los candidatos republicanos, especialmente los que se enfrentan a pugnas electorales especialmente competitivas.

Pero Trump, que en los actos de campaña que frecuenta estos días escucha vítores cuando agita el cierre de la Administración, jugará sus mejores cartas para conseguir la financiación de la valla fronteriza, uno de los fetiches predilectos de la base de su electorado, cuyo respaldo emocional el presidente ansía, especialmente en un momento de acumulación de reveses políticos.

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos