El tono de Putin evoca la 'crisis de los misiles'

Vladímir Putin. / Reuters

El presidente ruso amenaza con apuntar directamente a EE UU en respuesta a un eventual despliegue de sus armas nucleares en Europa

RAFAEL M. MAÑUECOCorresponsal en Moscú (Rusia)

En su decimoquinto discurso anual ante las dos Cámaras del Parlamento ruso sobre el estado de la Nación, el presidente Vladímir Putin advirtió este miércoles de que su país responderá de forma «simétrica y asimétrica» directamente contra EE UU al eventual despliegue en Europa de sus misiles de alcance medio. Tal posibilidad se abre después de que Washington decidiera suspender su participación en el Tratado de Control de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio (INF) y Moscú respondiera con idéntica medida.

Tras centrar su alocución en asuntos sociales como las pensiones, el apoyo a la familia, la sanidad, la educación y las hipotecas, Putin pasó a tocar las cuestiones de política internacional y, más concretamente, la reciente salida de Estados Unidos del tratado INF con el argumento de que Rusia lo incumple. El jefe del Kremlin explicó que los primeros en violar el acuerdo fueron los americanos «desplegando misiles Tomahawk en Polonia y Rumanía». Deploró también el hecho de que «EE UU trató de conseguir la hegemonía total con su escudo antimisiles» y después de haber abandonado el tratado sobre misiles antibalísticos ABM.

LA ATENCIÓN AL FRENTE INTERNO

60%
es el máximo de popularidad que conceden los sondeos a Putin, que solía rozar el 90% de aprobación y descendió en enero a mínimos en trece años.
Contra el malestar social.
En su discurso de este miércoles, el presidente ruso trató de convencer a una población con los ingresos en caída libre, los impuestos en alza e indignada por la elevación de la edad de jubilación de que toda irá bien a partir de ahora.
19
millones de pobres admite Rusia, sobre 144 millones de habitantes. Con todo, Putin aseguró que el país cuenta con «recursos financieros colosales».

Putin insistió en que su país nunca incumplió el INF y tachó las acusaciones de Washington de «imaginarias». Según su opinión, «nuestros socios estadounidenses tendrían que haber dicho las cosas honestamente en lugar de utilizar acusaciones imaginarias hacia Rusia para justificar su salida unilateral del acuerdo».

Un arsenal para el desafío

Dicho esto, el máximo dirigente ruso alertó de que, si aparecen misiles norteamericanos en Europa, «Rusia se verá obligada a fabricar y desplegar tipos de armamento -de medio y largo alcance- que pueden ser utilizados no sólo contra los países de donde provenga la amenaza directa, sino también contra los territorios donde se encuentren los centros de toma de decisiones para el empleo de los sistemas de misiles que nos amenacen», en clara referencia a EE UU.

En un tono que evocó la 'crisis de los misiles' de Cuba en 1962, Putin reiteró que sus Fuerzas Armadas ya saben cómo responder a los estadounidenses. «Pondremos en práctica estos planes tan pronto como esa amenaza se haga real (...) con medidas tanto simétricas como asimétricas», añadió. Explicó que algunas de las armas que Estados Unidos podría instalar en el continente europeo «pueden volar hasta Moscú en un tiempo de 10-12 minutos».

Según sus palabras, «sería una amenaza enorme para nosotros y agravaría radicalmente la situación en el ámbito de la seguridad internacional». Recordó que su país cuenta ya con misiles avanzados imposibles de interceptar, construye nuevos y reforzará su flota aérea equipándola con cohetes hipersónicos 'Kinzhal', y la Armada con nuevos navíos, además de los drones submarinos de alta maniobrabilidad 'Poseidón' -el primero de la historia no tripulado, propulsado por energía atómica y capaz de portar una cabeza nuclear de hasta 100 megatones, dijo Putin-. Estas armas ya fueron presentadas por él con gran revuelo el 1 de marzo del año pasado en su anterior discurso sobre el estado de la Nación.

Pero habló además del nuevo misil hipersónico 'Tsirkón', que podrá desplazarse a una velocidad nueve veces superior a la del sonido y con un radio de acción de mil kilómetros. Estos cohetes «serán emplazados en buques y submarinos», señaló, haciendo notar también que el desarrollo de todas las armas presentadas hace un año «continúa a buen ritmo sin fallos y de acuerdo con el plan». Se refirió en particular a los sistemas 'Avangard', cuya fase de pruebas finalizó en diciembre y se fabrica ya en serie. Son propulsados por un misil balístico con una o varias ojivas, cada una de ellas capaz de planear y volar en trayectorias verticales u horizontales. Este miércoles añadió que la importancia de los 'Avangard' es equivalente «al lanzamiento del primer satélite artificial -el famoso Sputnik- en cuanto a lo que supone en capacidad de defensa y fortalecimiento del potencial de nuestra ciencia».

El jefe del Estado ruso blandió este miércoles también los misiles intercontinentales 'Sarmat', que serán precisamente los que se utilicen contra Estados Unidos si despliega proyectiles de alcance medio en Europa, y los sistemas láser 'Peresvet' de «características únicas» y que entrarán ya en servicio en diciembre del presente año.

Declaró, no obstante, que Rusia «no desea la confrontación» y que continúa con la intención de llegar a un acuerdo con Washington sobre un nuevo tratado de limitación de armamentos nucleares. El discurso de Putin duró 87 minutos, fue ampliamente retransmitido por los canales de televisión y dedicó también espacio a la economía y a los planes de desarrollo del país con las mismas recetas que viene ya anunciando desde hace años.