Putin abre los brazos a Kim y empieza ya a castigar a Zelenski

RAFAEL M. MAÑUECO MOSCÚ.

El máximo dirigente norcoreano, Kim Jong-un, llegó ayer a Vladivostok, en el extremo oriente ruso, en donde hoy será recibido por el jefe del Kremlin, Vladímir Putin, en el primer encuentro entre ambos jefes de Estado. Kim fue objeto de todo tipo agasajos por parte de las autoridades locales mientras Putin recorría el inmenso país haciendo escalas y celebrando reuniones para intentar dejar claro que no cruza Rusia y gasta horas y horas de vuelo sólo para entrevistarse con Kim.

El líder norcoreano llegó por la mañana a bordo de su tren blindado a Jasán, tras atravesar la frontera entre Rusia y Corea del Norte, y fue recibido con flores por el gobernador de la región de Primorie, Oleg Kozhemiako. Kim concedió una entrevista al canal de televisión público Rossiya-1, algo extraordinario ya que no suele hacer declaraciones a la prensa.