El precedente

millones de turistas recibió Egipto en 2010, un año referencial para este sector vital para la economía del país. Llegó la revolución de 2011 que expulsó del poder a Mubarak y los efectos de la inestabilidad aún se dejan sentir. El derribo del avión ruso que costó la vida a 224 personas se sumó a la incertidumbre política para hundir los datos de 2016: con sólo 5,3 millones de visitantes se tocó fondo. Pero ya el año siguiente el sector comenzó a remontar, cuando el flujo turístico subió hasta 8,3 millones.

El diciembre, un ataque a un autobús mató a a tres turistas vietnamitas y a su guía local. «El retorno a la normalidad seguirá si no hay un incidente a gran escala», opina el profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de El Cairo, Mustafá Kamel al-Sayed.

EN SU CONTEXTO