Platos, jarras y jarrones; el otro legado de Pablo Picasso

La obra de Picasso es casi inabarcable. Pero en el Museo de Arte Moderno de Copenhague le han hecho un hueco...a sus cerámicas. Porque el genio también trabajó la arcilla. A su manera, claro. Y con mucho ímpetu. 600 obras en 1 año y más de 4.000 en total para moldear su patrimonio artístico con solo dos manos."Era abierto a nuevos materiales, a nuevas fuentes de inspiración y a coger cosas que veía para transformarlas en algo nuevo"Es lo que le sucedió en Francia en 1946. Un amigo le invitó a un taller de cerámica en el pueblo de Vallauris. Desde entonces, toros, palomas y mitología embellecieron jarras y platos de formas imposibles. En muchos casos, le servían de soportes para nuevos dibujos. Todo le valía. Incluso piezas rotas para impregnar de aire antiguo a sus creaciones."Con la cerámica desarrolla temas y formas muy y variadas para intrigarnos y hacernos mirar con más precisión lo que observamos"160 piezas únicas expuestas por primera vez en Dinamarca, que significan un buen trago de creatividad para los sedientos de ella.