El Pentágono descarta un gran despliegue en el Golfo

R. C.WASHINGTON.

El general Mark Milley, llamado a convertirse en el próximo jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de EE UU, descartó un gran despliegue de tropas en Oriente Medio a pesar de la creciente «actividad maliciosa» de Irán en la región. Teherán «ha sido un actor maligno desde hace muchos, muchos años, no desde la retirada» de Donald Trump del pacto nuclear, «pero creo que la intensidad de su actividad ha crecido desde ese episodio», declaró Milley durante su audiencia de confirmación ayer en el Senado.

Según medios estadounidenses, la escalada en el Golfo llevó a la Casa Blanca a considerar el envió de un contingente de 120.000 militares para hacer frente a Irán, lo que fue rápidamente desmentido por el Gobierno, aunque días más tarde el propio Trump dijo estar dispuesto a hacerlo. Ayer, Milley sostuvo que nadie está considerando «seriamente» una maniobra semejante.

Respecto a la posible la salida de tropas de lugares donde Washington dice que combate el terrorismo islamista desde hace años, como Siria o Afganistán, el general consideró que una «retirada prematura» supondría un «error». A pesar de que el presidente reitera a menudo su deseo de retirar a todos los militares que combaten en esos países, Milley opinó que es necesario mantener «una modesta dotación» para garantizar la derrota de la «ideología» de los grupos que combaten.

El militar que en caso de ser confirmado por el Senado asumirá la jefatura del Estado Mayor una vez se retire el general Joseph Dunford, en septiembre, también defendió la necesidad de contar con armas nucleares de menor potencia en el arsenal del Pentágono.