El Parlamento alarga la agonía del 'brexit' sin poner fecha a la salida

Partidarios de la ruptura con la Unión Europea exhiben pancartas contra Theresa May. :: reuters/
Partidarios de la ruptura con la Unión Europea exhiben pancartas contra Theresa May. :: reuters

Aprueba votar por tercera vez el Acuerdo de May y prepararse para un aplazamiento «largo» si vuelve a rechazarlo

ÍÑIGO GURRUCHAGA LONDRES.

La primera ministra británica presentará al Parlamento el Acuerdo de Salida de la Unión Europea por tercera vez la próxima semana, tras dos fuertes derrotas en votaciones precedentes, y si en esta ocasión la Cámara de los Comunes lo aprueba pedirá al Consejo Europeo una prórroga del plazo del 'brexit' hasta el 29 de junio para tramitar la legislación necesaria. Si el Parlamento rechaza de nuevo el Acuerdo de Salida, May pedirá al Consejo Europeo que se reúne el 21 y el 22 una extensión más larga y, si el Consejo la acepta como parece probable por las palabras de su presidente, Donald Tusk, la primera ministra promoverá en el Parlamento una serie de debates y votaciones para identificar una estrategia sobre el 'brexit' que cuente con mayoría de escaños.

«Es lo que tenía que haber hecho hace dos años y medio», afirmó el portavoz laborista, sir Keir Starmer, en el debate sobre la moción del Gobierno en la que se describía ese plan, que fue aprobada por 412-202. Un reproche corriente a May en las últimas semanas es, que al establecer líneas rojas en la negociación sin consultar siquiera a su Gabinete y abrigando la posibilidad de un 'brexit' duro, ha agravado los choques en un Parlamento dividido por la cuestión europea.

Starmer calificó como «acto desesperado» la convocatoria de una tercera votación sobre el Acuerdo de Salida -rechazado en enero por 230 votos de diferencia y el martes por 149- pero la estrategia persistente de May ha sido convencer a los diez diputados del Partido Democrático Unionista (DUP) y a los 'brexiters' de que acepten el Acuerdo y, en su forma actual, su argumento es que la alternativa será una larga prórroga que haría más posible la revocación del proceso de marcha de la UE.

Como ocurrió hace quince días, cuando May emprendió el último intento de negociar con Bruselas modificaciones del aspecto más controvertido del Acuerdo -la salvaguarda irlandesa-, para subrayar su carácter temporal, los dirigentes del DUP se han sumergido en las arterias de los edificios gubernamentales, en la calle Whitehall, para seguir negociando con miembros del Gobierno en incesantes reuniones que no han dado hasta ahora fruto. Miembros de la facción conservadora Grupo de Investigación Europea(ERG) ya han adelantado que votarán de nuevo contra el Acuerdo y su militancia en la causa 'brexiter' avala que no se resignarán mansamente a una larga prórroga. Su indisciplina, justificada cuando el ministro del 'brexit', Stephen Barclay -que defendió la prórroga en el debate- y otros siete miembros del Gabinete votaron ayer contra la moción del Gobierno, podría incapacitar al Ejecutivo.

Míster Bercow

El presidente de la Cámara de los Comunes, John Bercow, adelantó el miércoles que tendrá que considerar si una nueva votación del Acuerdo de Salida encaja en las normas del Parlamento, que no acepta que una misma moción se presente varias veces en un curso anual. El Acuerdo con la UE se votó por segunda vez el martes, con documentos anexos que constituían una modificación con respecto al texto de enero, pero no habrá cambios la próxima semana. El 'Speaker' de los Comunes elige las enmiendas que se debaten y votan y eligió ayer una en las que se proponía el rechazo de la votación. Fue retirada por sus promotores en el último momento. Bercow, que mantiene hostilidad pública con el Gobierno y figuras destacadas de su partido, causó rabia por descartar, sin embargo, otra enmienda, ampliamente respaldada por firmas, que proponía el descarte definitivo de un segundo referéndum.

Una diputada escindida recientemente del Partido Conservador encabezaba una enmienda -similar a otras presentadas por los independentistas escoceses, los liberal-demócratas y los nacionalistas galeses- proponiendo que se emplease la prórroga en la tramitación de la ley necesaria para una segunda consulta. La campaña por el 'Voto del Pueblo' no la apoyó, por creer que no es el momento adecuado para tal decisión. Fue derrotada por 334-85 votos.