París blindada frente a las protestas de los chalecos amarillos

Es primera hora de la mañana. A las puertas de la Navidad, una de las épocas en las que Paris más vistitantes recibe y la avenida de los Campos Elíseos está completamente vacía. Atrás queda el bullicio al que parisinos y turistas están acostumbrados. Estaciones de metro cerradas y encontrar taxi es misión casi imposible. Son muchas las anulaciones de reserva que han llegado hasta los hoteles y quienes se han decidido a venir , reconocen que es el fin de semana equivocado. Teatros, restaurantes, museos... todo cerrado. La ciudad está completamente blindada. Blindan incluso tiendas y establecimientos colocando paneles de madera para evitar saqueos y escaparates rotos. Las grandes firmas prefieren perder los ingresos de hoy a que vuelva a repetirse lo ocurrido hace una semana.