Putin permite treguas de cinco horas diarias para asistir a Guta

El presidente ruso ordena al régimen sirio que interrumpa su ofensiva por las mañanas para posibilitar la evacuación de los heridos

MIKEL AYESTARAN CORRESPONSAL JERUSALÉN.

Vladímir Putin, no el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, tiene la capacidad de imponer el alto el fuego en la guerra de Siria. 48 horas después de la aprobación de la resolución 2401 para respetar un alto el fuego de treinta días en toda Siria, el presidente ruso ordenó treguas humanitarias de cinco horas en los combates y la apertura de corredores humanitarios en distintas partes del país. «Con el objetivo de evitar víctimas entre la población civil de Guta Oriental, entre las 9.00 y las 14.00 horas cada día se introducirá una pausa humanitaria», informó el ministro de Defensa del Kremlin, Serguéi Shoigú, por orden de Putin, según citaron las agencias rusas. Una ventana que podría facilitar la entrada de ayuda y la evacuación de heridos, pero que dependerá siempre de la situación de seguridad.

«Si puede hacer pausas de cinco horas, puede hacer pausas de veinticuatro horas. Así que depende de Rusia si quiere implementar totalmente la resolución que apoyó o si quiere jugar juegos cínicos», declaró el embajador británico ante la ONU, Jonathan Allen. Fue la primera reacción al anuncio de un Putin que a lo largo de los últimos días ha sido el centro de la presión internacional para poner freno a los ataques a Guta, donde 400.000 civiles han quedado atrapados entre dos fuegos y más de 500 personas han perdido la vida en los bombardeos.

La resolución de la ONU no solo no ha traído el alto el fuego, sino que el domingo el Ejército de Siria y sus fuerzas aliadas lanzaron la ofensiva definitiva contra Guta. Después de una semana de ataques aéreos y de artillería, comenzaron las incursiones terrestres en lugares como Harasta. Los combates se intensificaron contra el brazo sirio de Al-Qaida y sus grupos afines, pero no contra el Ejército de Islam, facción armada apadrinada por Arabia Saudí con la que, según los medios locales, se negocia su salida de la zona. Como ocurrió en Alepo hace poco más de un año, el objetivo final es presionar a los grupos armados para que acepten su retirada a la provincia de Idlib, al norte del país.

Putin planteó la apertura de corredores en Guta y desde el aire se lanzaron panfletos con instrucciones a los civiles, pero también sugirió la extensión de las treguas diarias y la apertura de corredores en zonas bajo control estadounidense como Al-Tanaf o Al-Rukban, junto a la frontera con Jordania, para permitir el regreso de los civiles a sus casas.

El anuncio de Putin llegó en una jornada en la que los equipos de rescate de Guta acusaron a las fuerzas sirias de usar armas químicas en los bombardeos del domingo. El ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, defendió de forma inmediata su inocencia y tachó las acusaciones de «intento de sabotaje» de la tregua.

Desde Francia el presidente, Emmanuel Macron, envió un mensaje a Turquía para que también detenga su operación contra el cantón kurdo de Afrín.

 

Fotos

Vídeos