Irán se aleja un paso más del pacto nuclear ante la inoperancia europea

El presidente iraní, Hasán Rohaní./
El presidente iraní, Hasán Rohaní.

Supera el máximo de uranio almacenado y anuncia que desarrollará nuevas centrifugadoras para enriquecerlo a un ritmo más acelerado

MIKEL AYESTARANCorresponsal. Jerusalén

Tras incrementar sus reservas de uranio enriquecido por encima del máximo de 300 kilogramos establecido por el acuerdo y exceder el umbral de 3,67% en la pureza de sus reservas de uranio, Irán da un tercer paso en su alejamiento del pacto nuclear y desarrollará nuevas centrifugadoras para enriquecer uranio a un ritmo más rápido. Este fue el detalle avanzado por el presidente Hasán Rohaní sobre una tercera fase de alejamiento en la que los iraníes persiguen suprimir todos los límites en la investigación y el desarrollo en el sector nuclear. El anuncio presidencial llegó en mitad de la negociación abierta que mantiene Irán con Reino Unido, Francia y Alemania para intentar salvar el acuerdo, un proceso que no logra de momento el resultado esperado.

LA CLAVE:

Anuncio del presidente.
«Todos nuestros compromisos de investigación y desarrollo se eliminarán»

«Una parte importante de las negociaciones con el G5+1 (grupo formado por EE UU, Rusia, China, el Reino Unido, Francia y Alemania) se centró en el I + D. Todos nuestros compromisos de investigación y desarrollo bajo el acuerdo se eliminarán por completo», adelantó Rohaní en un discurso dirigido a la nación. El clérigo moderado señaló que a partir de ahora sus científicos tendrán acceso a «todo tipo de centrifugadoras nuevas» y todo lo necesario para lograr «velocidad de acción» en el enriquecimiento de uranio. El pacto firmado en 2015 obligaba a la República Islámica a reducir el número de centrifugadoras en unos dos tercios y a que fueran de primera generación (IR-1), las menos avanzadas. El presidente del Parlamento, una voz con peso dentro del régimen islámico, Ali Lariyaní, explicó que el objetivo es poner en marcha una nueva generación de centrífugas iraníes (IR-6) para «acelerar el ritmo del país» en el campo de la tecnología nuclear.

Donald Trump mató el acuerdo firmado por Barack Obama en 2015 al retirarse de forma unilateral y Rohaní comenzó a enterrarlo con el anuncio de un plan que consiste en ir suspendiendo de forma progresiva sus compromisos. Hasta finales de junio la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) certificó en todos sus informes que los iraníes cumplían lo acordado, pero desde ese día comenzaron a alejarse del pacto con el fin de presionar a Europa para que adopte medidas prácticas que les ayuden a superar los castigos de Trump. Estas medidas no llegan y los iraníes pierden la paciencia porque las sanciones les impiden vender petróleo, su principal fuente de ingresos. Según Estados Unidos, la exportación de crudo iraní ha caído un 80% desde la entrada en vigor de sus castigos y se espera que llegue al 100%. El ministro de Exteriores, Yavad Zarif, tachó al Departamento del Tesoro estadounidense de ser «un carcelero», tras la entrada en vigor de nuevas sanciones impuestas a una red de distribución de petróleo que seguía operativa.

Críticas de Netanyahu

Como es habitual cada vez que Irán anuncia medidas de este tipo, el primer ministro de Israel reaccionó de forma inmediata y envió un mensaje a los países europeos para recordarles que «este no es momento de hablar, es el momento de aumentar la presión» sobre la República Islámica. Benjamin Netanyahu, inmerso en la penúltima semana de campaña electoral, viajó a Londres para reunirse con su homólogo, Boris Johnson, y advirtió que la puesta en marcha de las nuevas centrifugadoras supone «una nueva violación, otra provocación más que muestra su verdadero interés en obtener armas nucleares». Netanyahu criticaba con tanta dureza a Irán cuando cumplía lo pactado, como cuando lo ha dejado de cumplir y su presión sobre Trump ha sido clave para que Estados Unidos abandonara el que Israel calificó como «el peor pacto de la historia».