Merkel habla por primera vez de sus temblores y les resta importancia

R. C.BERLÍN.

Los medios alemanes se hicieron eco ayer de las primeras declaraciones explícitas sobre el estado de salud de Angela Merkel, quien aseguró encontrarse bien después de sufrir dos episodios de temblores en sendos actos públicos que han desatado todo tipo de especulaciones. A la pregunta sobre su salud realizada por una periodista en el G-20, la canciller dijo entender el interés, pero trató de restarle importancia. «No tengo nada particular de qué informar. Me encuentro bien. Estoy convencida de que de la misma manera que esta reacción hizo su aparición, también volverá a desaparecer», zanjó.

Ya el viernes, en una rueda de prensa ordinaria, la portavoz adjunta del Ejecutivo alemán, Martina Fietz, había asegurado que Merkel está bien de salud y capacitada para cumplir con todas sus obligaciones. Las imágenes que se pueden ver de Osaka «muestran a una canciller totalmente activa y sana que cumple con su trabajo y con todos los encuentros previstos», dijo la portavoz. Algunos diarios publicaron que, según fuentes próximas al Gobierno, la propia Merkel considera que los temblores del miércoles son consecuencia de una reacción psicológica al episodio de espasmos que sufrió la semana anterior durante un acto oficial con el presidente ucraniano, Vladímir Zelenski.