Macron, presidente sin voz en el Elíseo

F. ITURRIBARRÍA PARÍS.

«Macron dimisión» fue de nuevo el grito más coreado por los manifestantes a lo largo y ancho de Francia. También se escucharon lemas como «Macron lárgate», «Macron, venimos a buscarte a tu casa», «Macron, te vamos a guillotinar», «Fuera este Gobierno que nos machaca», «Esto va a petar» o «No somos borregos». En los grupos anarquistas y anticapitalistas las consignas eran las clásicas «Todo el mundo detesta a la Policía», «Dinero lo hay en las arcas de la patronal» o «Macron marioneta de la dictadura de la finanza». «Estamos en nuestra casa», corearon por su parte grupúsculos de la extrema derecha identitaria.

Macron permaneció en el palacio del Elíseo al corriente del desarrollo de los acontecimientos con sus colaboradores y va a romper su mutismo próximamente, indicaron fuentes de la jefatura del Estado. La última vez que el presidente se expresó en público fue el 1 de diciembre en Buenos Aires, donde participaba en el G-20, a 11.000 kilómetros de París. Desde su regreso al día siguiente ha dejado al primer ministro, Edouard Philippe, en primera fila de la respuesta del Ejecutivo a las reivindicaciones de los 'chalecos amarillos'. Las distintas concesiones fiscales ya realizadas, como la anulación de la subida de los impuestos a los carburantes fósiles, cuestan cerca de 5.000 millones de euros a las arcas públicas sin que hayan logrado desactivar el descontento social.

A la espera del anuncio de medidas por el presidente para salir de la crisis, el Ejecutivo prepara las consultas abiertas a los interlocutores sociales, incluidos los 'chalecos amarillos', que van a ser organizadas a nivel provincial a partir del próximo sábado. El Gobierno baraja la idea de presionar a las empresas para que concedan a los empleados una prima salarial que estaría libre de impuestos con el objetivo de aumentar de inmediato el poder adquisitivo y apaciguar la revuelta.

 

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