Macri no logra convencer ni a los mercados ni a los argentinos

Los bonaerenses salieron el lunes en masa a las calles para protestar por las medidas de ajuste.  :: D. DOPACIO / afp/
Los bonaerenses salieron el lunes en masa a las calles para protestar por las medidas de ajuste. :: D. DOPACIO / afp

Los mercados viven una situación de volatilidad extrema mientras la población pierde los nervios y comienzan los saqueos a comercios

MARCELA VALENTE BUENOS AIRES.

Las nuevas medidas anunciadas por el Gobierno de Mauricio Macri para recuperar la confianza de los mercados no dieron fruto ayer y Argentina vivió otra jornada de nerviosismo financiero, atenuada en parte por un mensaje de apoyo de Estados Unidos. Los inversores dudan de la capacidad de la gestión del presidente para cumplir con los compromisos externos, buscar un equilibrio fiscal y obtener además un consenso social y político ante los ajustes en medio de una recesión cada día más profunda, combinada con una inflación anual superior a 30%.

El aumento de precios en los alimentos, combustibles y el incremento de las tarifas, junto al descenso de los salarios, causa gran malestar en la población, que reacciona con espontáneas caceroladas en las calles de las principales ciudades del país y también con saqueos. En la última semana se produjeron incursiones en comercios de alimentos en al menos cuatro provincias. El de mayor gravedad tuvo lugar en la noche del lunes. Unas 300 personas intentaron asaltar un supermercado de la localidad de Sáenz Peña, en provincia de Chaco. Hubo disparos de la Policía y murió un niño de 13 años. Otro recibió un disparo en el ojo.

El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, admitió que «hubo algunos episodios (de saqueos) en Chubut, Mendoza y la provincia de Buenos Aires de los que hablamos con los gobernadores de las provincias involucradas». Los asaltos «han podido evitarse sin males mayores», declaró pese a la existencia de víctimas.

Los anuncios de nuevas medidas de austeridad se habían conocido el lunes, en vísperas del viaje a Washington de una delegación encabezada por el ministro de Economía, Nicolás Dujovne, para reunirse con autoridades del FMI y discutir un adelanto de la asistencia financiera. Ayer, mientras Dujovne estaba en esa cita, el peso volvió a devaluarse frente al dólar, los bonos de la deuda se desplomaron, las acciones de las empresas cayeron y también hubo marcado descenso en la cotización de las firmas argentinas en Wall Street.

El Banco Central subastó 100 millones de dólares (86 millones de euros) al mediodía y no logró frenar el alza del valor del dólar que pasó de 38,9 a 40,50 pesos. Ante la perspectiva de una devaluación mayor, la autoridad prometió poner a la venta otros 400 millones de dólares (344 millones de euros) antes del cierre de operaciones.

El Banco Central vendió 9.334 millones de dólares (8.038 millones de euros) de reservas en agosto y 600 millones (516 millones de euros) en lo que va de setiembre. Aún así, no logra aquietar la cotización de la divisa. Según versiones periodísticas, el FMI exige que se frene esta sangría y se deje que la cotización fluctúe libremente.

Un país «en emergencia»

Tras un fin de semana de agitadas reuniones, Macri admitió el lunes que el país está «en emergencia» por falta de financiación externa y -en contra de sus promesas de campaña- advirtió de que aumentará la pobreza. Luego, Dujovne anunció un mayor esfuerzo para reducir el déficit fiscal, un aumento temporal de los impuestos a las exportaciones, la reducción de gastos y medidas de contención social.

El ministro, que sigue en Washington, gestiona el adelanto para 2019 de los desembolsos del FMI previstos para los próximos tres años. La entidad acordó en mayo con Argentina un préstamo por 50.000 millones de dólares (43.000 millones de euros) de los cuáles entregó 15.000 (12.900).

Macri realizó, además, una reestructuración de su Gabinete. Redujo las carteras de 20 a diez, eliminando las de Trabajo, Salud y Ciencia, entre otras. El cambio no aportó nuevas figuras a pesar de que el Ministerio de Economía y la Cancillería se ofreció a diversos candidatos que no aceptaron. «Claramente hay un problema», admitió Frigerio, uno de los supervivientes del terremoto que azotó al equipo de Macri. «Hay una crisis de confianza, tenemos que mostrar hechos concretos», sostuvo el ministro del Interior en alusión al nuevo acuerdo que se discute con el FMI y a las difíciles negociaciones con la oposición a fin de acordar el presupuesto de 2019.

Para asegurarse la aprobación del nuevo acuerdo con el Fondo Monetario internacional, Macri habló ayer telefónicamente con su colega de Estados Unidos, Donald Trump. Minutos después se conoció un comunicado de Washington en el que el inquilino de la Casa Blanca manifestó que «apoya a Argentina en estos momentos desafiantes». «Confío en el liderazgo del presidente Macri y respaldo con fuerza su acuerdo con el FMI», apuntó.

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