Macri admite que «la pobreza va a aumentar» en Argentina

Cientos de funcionarios argentinos protestan frente a una casa de cambios de divisas por los despidos en Buenos Aires. :: Marcos Brindicc / reuters/
Cientos de funcionarios argentinos protestan frente a una casa de cambios de divisas por los despidos en Buenos Aires. :: Marcos Brindicc / reuters

El presidente argentino reconoce la situación de «emergencia» del país y aumenta los impuestos a las exportaciones para mitigar la grave crisis

MARCELA VALENTE BUENOS AIRES.

En un mensaje grabado, el presidente de Argentina, Mauricio Macri, aseguró ayer que el país atraviesa «una emergencia» por falta de financiamiento externo y admitió que «la pobreza va a aumentar». Ante ese panorama, anunció que redujo a la mitad el número de ministerios y dispuso el aumento de impuestos a la exportación y el refuerzo de programas alimentarios.

Tras un fin de semana de febriles reuniones en las que surgieron toda clase de versiones, el mensaje, previsto para la primera hora del día, se aplazó varias veces hasta coincidir con la apertura de los mercados. Luego el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, dio detalles de las medidas económicas. Para entonces, el dólar ya comenzaba su marcha ascendente.

En su alocución, el mandatario confesó que los últimos cinco meses en los que se precipitó la crisis cambiaria, el aumento del riesgo país y la caída de la actividad económica fueron los peores de su vida después de los días en los que fue víctima de un secuestro en 1991. Aún así, aseguró estar comprometido en seguir con las medidas de austeridad y a hacerlo más aceleradamente de lo que se había propuesto al asumir.

«No debemos seguir viviendo por arriba de nuestras posibilidades», exhortó. Macri explicó que al comienzo había optado por el camino del ajuste gradual pero que la situación cambió «por cosas que están fuera de nuestro control». Se refirió así a la sequía, la subida de tasas de interés en EE UU, la guerra comercial entre Donald Trump y China, la devaluación turca, la brasileña y los escándalos de corrupción del anterior Gobierno argentino.

Según su visión esas fueron las razones por las cuáles los mercados dejaron de prestarle dinero a Argentina «cuando estábamos en la mitad del río», dijo. Macri recordó que el pasado mayo acudió al Fondo Monetario Internacional (FMI), que brindó un «apoyo inédito» de 50.000 millones de dólares (43.086 millones de euros). Pero las dificultades volvieron a generar dudas y hubo que hacer otro acuerdo con el organismo, justificó. El nuevo entendimiento «va a despejar cualquier duda sobre nuestro financiamiento para 2019», aseguró.

La idea es que Dujovne, que viajó ayer a Washington, negocie un adelanto para el próximo año de los desembolsos previstos para los próximos tres. Entretanto, Macri dijo que el país debe hacer «un esfuerzo para equilibrar sus cuentas». Y en ese marco anunció al aumento de los derechos de exportación. «Sabemos que es un impuesto malo, malísimo, pero tienen que entender que es una emergencia», se disculpó ante los exportadores.

«Compactar» al Gobierno

Además, el mandatario argentino adelantó que habrá un refuerzo de la asistencia a los beneficiarios de planes sociales y alimentarios. «Sabemos que con esta devaluación la pobreza va a aumentar», lamentó al referirse a la subida del 100% del dólar en lo que va del año frente al peso y su impacto en los precios. También confirmó lo que ya era un secreto a voces, que redujo el número de ministerios a menos de la mitad. Sin dar detalles, explicó que se trataba de «compactar» al equipo. Prescindió de los ministerios de Salud, Ciencia, Trabajo, Ambiente, Modernización, Cultura, Agroindustria, Energía y Transporte.

El presidente resistió fuertes presiones para desplazar a su jefe de Gabinete, Marcos Peña, aunque sí aceptó la renuncia de sus dos vicejefes. Intentó sin éxito sustituir al titular de Hacienda por otros tres candidatos, pero todos rechazaron la oferta. Tampoco pudo reemplazar al canciller, Jorge Faurie, que le había presentado la renuncia. Macri le ofreció el cargo a su exministro de Hacienda, Alfonso Prat Gay, que rehusó el convite. Por su parte, Dujovne anunció ante la prensa el compromiso de pasar de un déficit fiscal del 1,3% en 2019 a un equilibrio de las cuentas -sin contar el pago de intereses de la deuda-. También dio detalles del alza de derechos de exportación y aseguró que será un impuesto «transitorio».

Finalmente, si bien dijo que se trataba de un «material de trabajo» no oficial el ministro filtró un informe en el que se leen al pie de página previsiones preocupantes para este año y el próximo. El Gobierno argentino prevé que la actividad caiga en 2018 un 2,4% y que la inflación llegue al 42%. Solo bajará al 25% en 2019, cuando se espera cero de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB).

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