Lula desiste y cede la candidatura a Haddad

Fernando Haddad, Manuela d'Avila y Dilma Rousseff. :: afp/
Fernando Haddad, Manuela d'Avila y Dilma Rousseff. :: afp

El número dos del PT luchará por la presidencia de Brasil al confirmarse el veto electoral de la Justicia al exmandatario encarcelado

MARCELA VALENTE UENOS AIRES.

BCompungidos por lo que consideran una injusta invalidación de la candidatura de su líder Luiz Inacio Lula da Silva, que desde hace cinco meses cumple una condena por corrupción, los miembros de la directiva del Partido de los Trabajadores (PT) -con el aval del propio exmandatario- ungieron ayer por unanimidad al exalcalde de Sao Paulo, Fernando Haddad, para encabezar su plancha electoral a las presidenciales de Brasil del 7 de octubre. También confirmaron que Manuela Dávila, del Partido Comunista de Brasil, luchará por la vicepresidencia.

El senador del PT Lindbergh Farías confirmó la decisión, aunque de manera ambigua. «Lula no deja de ser candidato. Es candidato con el nombre de Haddad», dijo. Precedida de un debate interno en la agrupación, la designación del abogado y economista autor del programa de gobierno de la formación fue por unanimidad.

El anunció tuvo lugar casi de forma paralela a la finalización del plazo de inscripción de candidaturas dado por el Tribunal Superior Electoral y cerca de la Superintendencia de la Policía Federal donde Lula, líder y fundador del partido, permanece preso y sin contacto con sus simpatizantes desde el 5 de abril después de que un tribunal regional confirmara que es culpable de un delito de corrupción y blanqueo de dinero por recibir supuestamente una vivienda (tríplex) a cambio de favores a empresarios.

Favorito en las encuestas con respaldos en torno al 40%, el veterano exsindicalistas era el gran favorito para el 7-0. De hecho, su situación judicial no le dejó fuera de carrera electoral hasta última hora. Ayer mismo sus abogados solicitaron al Supremo Tribunal Federal que no cierre le cierre las puertas. De hecho, uno de los jueces, Edson Fachín, pidió a sus colegas de la corte que votaran si aceptaban o no suspender los efectos de la condena hasta que el caso llegue al máximo tribunal. Sería insólito que, después de tantos recursos rechazados, éste final fuera aceptado. Todo es posible en la campaña más imprevisible de la historia de Brasil.

Encuestas

Lula fue condenado en un juicio en el que se le adjudicó la propiedad de una propiedad inmobiliaria en la ciudad de Guarujá que él asegura que no es suya. El tríplex está registrado como perteneciente a la constructora OAS. No obstante, el juez Sergio Moro condenó al líder del PT por considerar que la empresa, contratista del Estado, se lo había obsequiado como pago de un soborno.

En tiempo récord, el Tribunal Regional Federal confirmó la pena y la amplió de ocho a doce años y un mes. Sin aguardar los recursos pendientes, la Policía Federal arrestó a Lula, que fue despedido por una multitud el 7 de abril. Desde entonces sus abogados han peleado infructuosamente por su candidatura y su inocencia.La legislación brasileña impide que un condenado en segunda instancia pueda presentarse a un proceso electoral. Pero los letrados presentaron múltiples recursos y hasta apelaron al Comité de Derechos Humanos de la ONU, que se pronunció a favor de preservar el derecho de Lula a ser candidato. No obstante, todos las peticiones fueron rechazados.

Aún así, Lula fue inscrito y el 1 de setiembre el Tribunal Electoral rechazó su plancha y emplazó al PT a sustituir a Lula antes de ayer. Todos los intentos de la defensa por ampliar ese plazo fueron rechazados. Frente a ese panorama, Lula recibió a Haddad en su celda de Curitiba tres veces en las últimas 48 horas hasta que se resolvió el traspaso de la candidatura.

Sin Lula en los últimos sondeos, el 33% de sus votantes apoyaría a Haddad. No obstante, el preferido de los brasileños es ahora el diputado ultraderechista Jair Bolsonaro, apuñalado el pasado día 6 durante un acto de campaña. El dirigente está fuera de peligro, pero su estado es grave después de ser sometido a transfusiones y a una intervención en el intestino. Aún debe ser sometido a una nueva operación. De acuerdo a la encuesta de la demoscópica Datafolha, el atentado cometido por un desconocido ha permitido a Bolsonaro ganar dos puntos porcentuales al pasar de 22 a 24% de las preferencias. De cualquier manera, el derechista reúne un nivel de rechazo del 43%, por lo que le resultará difícil aumentar su base en una eventual segunda vuelta. La misma exploración entre los electores reveló que debajo de Bolsonaro hay cuatro candidatos con posibilidades de pasar a segunda vuelta: Ciro Gomes (13%) Marina Silva (11%), Geraldo Alckmin (10%) y Haddad (9%).

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