Londres pide explicaciones al Kremlin

Traslado al hospital de uno de los dos británicos afectados el pasado día 30 en Amesbury por un presunto ataque químico. :: afp/
Traslado al hospital de uno de los dos británicos afectados el pasado día 30 en Amesbury por un presunto ataque químico. :: afp

El Gobierno británico cree que el nuevo envenenamiento se debe a restos del gas nervioso empleado contra los Skripal

LOURDES GÓMEZ LONDRES.

El ministro británico de Interior, Sajid Javid, pidió ayer explicaciones a Rusia por la intoxicación de dos británicos con el tipo de gas nervioso que se empleó en el intento de asesinato del ex doble espía anglo-ruso, Serguéi Skripal, y su hija, Yulia, el pasado marzo. Charlie Rowley, de 45 años, y Dawn Sturgess, de 44, continuaban anoche en «estado crítico» en el hospital del distrito de Salisbury, donde ingresaron el sábado 30 desde su domicilio en Amesbury. La conexión entre ambos graves incidentes, que se han producido a menos de veinte kilómetros de distancia en el mismo condado inglés de Wiltshire, es la «línea principal en la investigación» que dirige la unidad antiterrorista de Scotland Yard, según señaló Javid en el Parlamento de Westminster

«Ya es hora de que el Estado Ruso explique exactamente qué está sucediendo», instó Javid en una comparecencia de urgencia en los Comunes. Científicos del laboratorio militar de Porton Down, en Wiltshire, apuntan a una doble intoxicación con el agente Novichok que casi mató a los Skripal. Pero, según advirtió ayer el detective Neil Basu, falta corroborar si procede de la misma remesa empleada en Salisbury, quizás de restos descartados mientras se preparaba la dosis tóxica original. «No podemos atribuirlo al mismo lote en este momento, y me dicen que quizá eso no sea posible por distintos factores, pero tampoco podemos descartar que procedan de la misma remesa», declaró el político conservador en Westminster.

El ministro defendió el rigor en la operación de limpieza de las áreas contaminadas en el ataque en Salisbury del pasado marzo. Seis localizaciones visitadas por la pareja de Amesbury en las horas anteriores a su colapso, incluidos un parque y una droguería, se acordonaron esta semana. «Nuestra principal hipótesis de trabajo es que entraron en contacto con el agente nervioso en una localización diferente a los lugares que formaron parte de la operación de limpieza inicial», justificó el responsable del Interior. La Policía de Londres precisó al respecto en un comunicado que la pareja habría quedado expuesta al gas nervioso «tras manipular un objeto contaminado».

La jefa del Gobierno, Theresa May, que ayer se reunió con su homóloga Angela Merkel en Berlín, expresó su «profunda inquietud» por el segundo incidente con un arma pública que acusa Reino Unido en cuatro meses. Aseguró que «no quedará una piedra sin remover en la investigación», que cuenta con cien especialistas en contraterrorismo y agentes de la Policía regional. De igual modo, el Ejecutivo indicó que han informado del nuevo envenenamiento a la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ). Mientras, las autoridades médicas recomiendan a los habitantes y visitantes de Wiltshire que tomen precauciones aunque afirman que el riesgo a la población en general es bajo.

«Vertederos de veneno»

«Es completamente inaceptable que nuestra gente sean objetivos deliberados o accidentales o que nuestras calles, parques y ciudades sean vertederos de veneno», denunció Javid en los Comunes. El ministro prometió que su Gobierno «resistirá las acciones que amenazan nuestra seguridad» y que consultará con «nuestros aliados internacionales» la estrategia a seguir. El 'caso Skripal' congeló las ya frías relaciones entre Reino Unido y Rusia, con la mutua expulsión de más de veinte diplomáticos de cada país. Otros Estados secundaron a Londres en la suspensión de personal ruso de sus respectivas embajadas. A diferencia de España, Londres ha extendido su boicot al Mundial de Futbol a los miembros de la familia real.

Moscú, por su parte, pidió ayer a las autoridades británicas que no incurran en «juegos políticos sucios» al relacionar el envenenamiento de dos personas con el 'caso Skripal'. Así lo hizo saber la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, quien se declaró «impresionada» por las declaraciones de Javid, en las que insta al Kremlin a explicar lo ocurrido. «Hemos ofrecido nuestra cooperación para la investigación varias veces cada mes por la vía diplomática» desde que se produjo el 4 de marzo el ataque al exespía y su hija, recordó.

 

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