La justicia británica estudiará en febrero la extradición de Assange a Estados Unidos

Defensores de Assange portaron pancartas a favor de la libertad de prensa, ayer, a la puerta del juzgado. :: EP/
Defensores de Assange portaron pancartas a favor de la libertad de prensa, ayer, a la puerta del juzgado. :: EP

La defensa del fundador de WikiLeaks afirma que las dieciocho acusaciones presentadas son «un ataque frontal a derechos del periodismo»

ÍÑIGO GURRUCHAGA CORRESPONSALLONDRES.

La vista de la demanda de extradición de Julian Assange a Estados Unidos se celebrará en febrero de 2020, según el calendario acordado por las partes con la magistrada jefe de Inglaterra y Gales, Emma Arbuthnmot, que fallará el caso en primera instancia. La sentencia podrá ser recurrida al Tribunal Superior y posteriormente al Supremo.

En una breve vista para la gestión del caso, el abogado que representa a Estados Unidos, Ben Brandon, resumió los dieciocho cargos que justifican la demanda y que pueden clasificarse en supuestos delitos de conspiración para conseguir datos secretos del Gobierno, su obtención y su publicación. El tribunal del Estado de Virginia incluye la acusación de infringir la ley de Espionaje.

Assange, que compareció ayer por videoconferencia desde la cárcel de Belmarsh -donde cumple una pena de cincuenta semanas por haber incumplido las condiciones de su libertad bajo fianza para evitar su extradición a Suecia, que quería juzgarlo por supuestos delitos sexuales-, puntualizó en una breve intervención que WikiLeaks, la organización que él fundó, «no es nada más que una empresa editorial».

Su abogado, Mark Summers, adelantó que el caso presentado por Estados Unidos «es escandaloso y constituye un ataque frontal a los derechos del periodismo y a la libertad de expresión». WikiLeaks publicó en 2010 miles de documentos y vídeos extraídos de archivos gubernamentales sobre las guerras en Afganistán e Irak, así como cables diplomáticos.

La vista general del caso comenzará el 25 de febrero y se extenderá durante cinco días. Assange, con gafas y una camiseta gris, pidió al tribunal que se le entregara la documentación completa de la acusación, a la que hasta ahora no ha tenido acceso. Las autoridades judiciales suecas reabrieron los trámites de una denuncia aún pendiente por violación, pero no demandan ahora que sea enviado a Estocolmo.

Abogados del australiano explicaron en el exterior del Tribunal de Magistrados de Westminster, especializado en casos de extradición, que su defendido permanece en el hospital penitenciario y que su estado de salud, que se habría deteriorado por su larga reclusión en la Embajada de Ecuador en Londres para evitar su envío a Suecia, es preocupante.