Investigan si militares de EE UU se alojan en hoteles de Trump

CAROLINE CONEJERONUEVA YORK.

Aunque Donald Trump niega una y otra vez que militares y miembros de su Administración se hubieran alojado a costa del erario público en instalaciones hoteleras de su propiedad, las Fuerzas Armadas y el Congreso han abiertos sendas investigaciones por la estancia del vicepresidente, Mike Pence, en un club de golf de Irlanda que pertenece a una de las empresas de la familia Trump, y las extrañas escalas de vuelos militares cerca de un resort que el presidente regenta en Escocia.

Desmintió también a su propio jefe de gabinete, Marc Short, que la semana pasada reveló que fue Trump quien sugirió a Pence que se hospedara allí.

De cualquier manera, parece haber indicios de que las frecuentes estancias de personal militar en las propiedades del presidente en Europa podrían suponer un grave conflicto de intereses. De hecho, según los primeros datos recogidos, desde 2015 se han triplicado las paradas que las tripulaciones realizan en Escocia, una escala hasta ahora no habitual en los largos vuelos de las tropas.

De 2015 a 2019 los viajes del Comando de Movilidad Aéreo realizaron 936 paradas en el aeropuerto civil escocés de Prestwick y en 659 de ellas la tripulación también pernoctó. Estos números han ido en aumento gradualmente cada año, desde 95 paradas y 40 noches en 2015 se ha pasado a 145 y 75 respectivamente en 2016; 180 y 116 en 2017; 257 y 208 en 2018; y 259 paradas y 220 noches hasta agosto de 2019. Uno de los casos más relevantes se produjo en marzo, cuando los siete integrantes de la tripulación de un avión de carga C-17 de la Guardia Nacional Aérea de Alaska en ruta hacia Kuwait se alojaron en el lujoso resort escocés de Trump, con una factura que incluía altos precios de bebidas y comidas que superaban con creces las dietas militares.