Guaidó ordena a los militares que dejen pasar la ayuda desde Colombia

Vallas, dos contenedores y un remolque bloquean el puente Tienditas, que une la ciudad colombiana de Cúcuta con la venezolana Táchira. :: edinson estupinan/ afp/
Vallas, dos contenedores y un remolque bloquean el puente Tienditas, que une la ciudad colombiana de Cúcuta con la venezolana Táchira. :: edinson estupinan/ afp

EE UU refuerza al presidente interino de Venezuela tras asegurar que eximiría de sanciones a los altos mandos que respalden a la oposición

E. BAO AGUIRRE

Juan Guaidó se animó ayer a dar una «orden directa» al Ejército venezolano para que permita acceder al país a la operación de asistencia humanitaria que pretende paliar la grave crisis económica y de desabastecimiento que castiga a millones de ciudadanos. «A las Fuerzas Armadas: Permitan que ingrese la necesaria ayuda humanitaria para atender a sus familias, a su hermana, a su mamá, a su esposa, que seguramente necesitan insumos (bienes)», pidió el «presidente encargado» de Venezuela en una reunión con productores agropecuarios.

De sus palabras se deduce que el dirigente opositor, que se autoproclamó presidente el día 23 y que desde entonces ha ido acumulando un creciente apoyo internacional liderado por Estados Unidos, trata de abrir brecha en un Ejército que permanece fiel a Nicolás Maduro pero que, al menos en las categorías inferiores del escalafón, comparte carencias con el resto de la población.

La apelación de Guaidó fue sólo uno de los mensajes que recibieron los militares en una jornada en la que sigue sin estar claro cómo llegará a sus destinatarios, unos 300.000 venezolanos «en riesgo de morir» por falta de alimentos y medicinas, la ayuda humanitaria que ya se almacena en la ciudad colombiana de Cúcuta. Si la orden del mandatario que EE UU, países latinoamericanos como Colombia, Brasil o Argentina y europeos como España, Francia, Alemania o Reino Unido reconocen como legítimo no surte efecto, ahí está Washington para añadir argumentos.

El secretario de Estado de Donald Trump, Mike Pompeo, apeló directamente al líder chavista. «El régimen de Maduro debe permitir que la ayuda llegue al pueblo hambriento», dijo Pompeo en un mensaje de Twitter plagado de mayúsculas e ilustrado con la imagen que encabeza esta página, la del puente Las Tienditas bloqueado con vallas, contenedores y un remolque para impedir cualquier acceso por esta vía. Según el diputado opositor por Táchira Franklyn Duarte, el Ejército cerró el viaducto por el que se supone que iban a llegar los suministros desde la vecina Colombia.

También desde la Administración Trump, el asesor de Seguridad Nacional, John Bolton, subió la apuesta al revelar la disposición de EE UU a «eximir de sanciones a todo militar de alto rango que defienda la democracia y reconozca al gobierno constitucional del presidente Juan Guaidó». «Si no -continúa su mensaje también en Twitter- el circuito financiero internacional se cerrará completamente». Bolton hizo honor a su talante escasamente diplomático al añadir que «mientras están bloqueando la asistencia humanitaria para el pueblo venezolano, incluidos los militares rasos», «Maduro y sus secuaces viven una vida de derroche en Europa y enriquecen a sus patrones en Cuba mientras saquean» su país.

El foco en Las Tienditas

El episodio de la ayuda humanitaria, el último de la grave crisis que viven los venezolanos, llevó a los medios de comunicación de todo el mundo al puente Las Tienditas, una infraestructura para el tráfico rodado y peatonal que costó 35 millones de euros sufragados por Colombia y Venezuela y que no pudo abrirse una vez concluido, en 2016, por la negativa de Maduro. La llegada de un camión de la Unidad Nacional de Gestión de Riesgo de Desastres y de policías colombianos a la frontera disparó la expectación sobre el reparto de la ayuda llegada en «aviones civiles» de EE UU. Pero la reacción de Caracas fue el bloqueo fulminante.

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