Un gigantesco trasatlántico da un nuevo susto a Venecia

Imagen del vídeo del incidente difundido por el artista R. Ferrucci. :: e. c./
Imagen del vídeo del incidente difundido por el artista R. Ferrucci. :: e. c.

Un crucero con 3.000 turistas pierde el control y está a punto de chocar contra uno de los muelles aledaños a la histórica plaza de San Marcos

ANJE RIBERA

Los auspicios más negros sobrevuelan Venecia. La ciudad italiana de los canales corre serio riesgo de desaparecer. No por sus históricos males, como la peligrosa elevación del nivel del mar causado por el calentamiento global y el consiguiente hundimiento del suelo del centro histórico, sino porque esta urbe medieval sin igual, declarada patrimonio de la Humanidad, se está convirtiendo en Las Vegas del Adriático. La Serenísima lleva años siendo engullida por un turismo masivo que lleva camino de convertirla en una parque temático disneynizado.

El último golpe de gracia lo podrían dar los monstruos de más de 55.000 toneladas que remontan el canal de la Giudecca vomitando cada año hasta 30 millones de viajeros. Uno de ellos, el 'Costa Deliziosa', de 300 metros de eslora y capaz de transportar a 3.000 visitantes, dio el domingo un nuevo susto a Venecia. El gigantesco crucero estuvo a punto de chocar contra un muelle cercano a la famosa plaza de San Marcos.

Ocurrió a últimas horas del día durante las maniobras que realizaba para enfocar la salida de la laguna. La tragedia se rozó en medio de una tormenta de lluvia y fuertes vientos cuando la nave era arrastrada por remolcadores y perdió el control. El pánico se apoderó de su pasaje, pero sobre todo de los ocupantes de un yate de 50 metros que estuvo a punto de ser embestido por el gigante de los mares, de la misma compañía que el malogrado 'Costa Corcordia'. Los pasajeros de la embarcación pequeña tuvieron que salir corriendo por los muelles.

El incidente se registró un mes después de que otro crucero mastodóntico -el 'MSC Opera'- chocara contra la dársena y un ferry de transporte de viajeros -el 'River Countness'- que cruza diariamente el canal, provocando cuatro heridos leves. Al final, los remolcadores pudieron recuperar el buen curso del 'Costa Deliziosa', pero la controversia en torno a los daños que estos trasatlánticos infligen a la joya de la arquitectura bizantina y su frágil ecosistema sumó un nuevo episodio. Los ecologistas acusan a los cruceros de contribuir a la erosión de los cimientos de la ciudad, que se inunda con regularidad por las mareas que provocan estas naves.

Un plan fantasma

El Gobierno italiano ya adoptó en noviembre de 2017 un plan de desarrollo de la laguna para apoyar la actividad lucrativa de los cruceros, aunque modificando su recorrido. El objetivo era que con la construcción de una nueva terminal marítima se impidiera que los grandes barcos atravesaran el canal de la Giudecca, que bordea la plaza San Marcos. Pero todo parece haber quedado en un mero espejismo. «Ya ordené una inspección para controlar lo que ocurrió en Venecia», reaccionó ayer el ministro de Transportes e Infraestructuras, Danilo Toninelli, en su página de Facebook. Toninelli, miembro del Movimiento 5 Estrellas, que comparte el Gabinete con la Liga de Matteo Salvini, «podría pasar a la historia como el 'ministro de los desastres' que paralizó uno de los departamentos más estratégicos para el crecimiento del país», dijo Roberto Morassut, responsable de Infraestructura del Partido Democrático (PD, centro izquierda), la principal fuerza de oposición.