España califica de «temporal» el abandono de la flotilla del Golfo

España califica de «temporal» el abandono de la flotilla del Golfo

El Gobierno justifica la orden de retirada a la fragata Méndez Núñez en que EE UU realizó un «desvío no pactado»

JOSÉ LUIS ÁLVAREZ MADRID.

La fragata española Méndez Núñez, adscrita al grupo de combate liderado por el portaaviones estadounidense USS Abraham Lincoln, abandonó ayer la misión en la que participaba en aguas del golfo Pérsico ante la escalada de tensión entre Washington e Irán. La orden partió de la ministra de Defensa en funciones, Margarita Robles, quien justificó la medida en que el desvío de la flotilla internacional «no entra en el ámbito» del acuerdo firmado hace dos años entre España y EE UU para conmemorar el quinto centenario de la vuelta al mundo. La decisión, se empeñó en recalcar Robles, «es temporal». Lo que está por ver es cómo puede influir esta medida en las relaciones entre los gobiernos de Pedro Sánchez y Donald Trump, si el Ejecutivo estadounidense interpreta la postura del Ministerio de Defensa como un desplante, dado que el buque de la Armada Española era uno de los escoltas del portaaviones americano. De momento, la Embajada de EE UU en España ha optado por la prudencia y renunció a pronunciarse hasta disponer de todos los detalles.

«Sin entrar en arenas movedizas», el ministro de Asuntos Exteriores en funciones, Josep Borrell, también quitó hierro a la retirada de la fragata para evitar así entrar de lleno en el conflicto EE UU-Irán. Entiende, eso sí, que Washington «no tiene motivos para denunciar» el acuerdo nuclear que limita las actividades de Teherán en la materia, porque este país lo ha cumplido «escrupulosamente», tal como ha ratificado la Agencia Internacional de la Energía Atómica. Borrell recordó que la UE rechazó días atrás esa «ruptura unilateral» por parte de EE UU, a la vez que insistió en que si Irán hubiese violado el acuerdo, los europeos serían «los primeros amenazados».

La ministra de Defensa en funciones explicó ayer desde Bruselas que la retirada de la fragata española es una «interrupción temporal provisional» de su participación en el grupo de combate liderado por el USS Abraham Lincoln. «La misión a la que se ha destinado el portaaviones estadounidense y el grupo de combate no estaba prevista cuando se llegó al acuerdo con la Armada española», dijo Robles, que insistió en que «no entra dentro del acuerdo, que se interrumpe provisionalmente». La titular de Defensa intentó así minimizar la decisión al estar «dentro de la normalidad», dentro de lo acordado con Washington, sobre cuya decisión de adentrarse en aguas del Golfo «no tenemos nada que decir». Robles destacó que España es un «socio serio y fiable» en el marco de la Unión Europea, de la OTAN y EE UU, pero consideró que la decisión de Washington de acercar su barcos a las costas iraníes «excede lo pactado» en el acuerdo, que era dar la vuelta al mundo -visitando 28 puertos-, de manera que cuando los buques retomen el rumbo previsto «pactado continuaremos con normalidad» junto a la flotilla táctica.

Nuevo destino, Bombay

En su intervención en Bruselas, Robles calificó la situación como un «problema técnico, militar» en el ámbito de una fuerza y rechazó que se trate de una decisión de «carácter político», porque lo que se pretendía era una certificación de la operatividad de la fragata y la conmemoración de un hecho histórico. «Cuando los puntos previstos en el acuerdo sufren un desvío por razones técnicas decidimos suspender esa participación temporalmente», afirmó.

Robles avanzó que si las unidades estadounidenses no continúan la vuelta al mundo, la Méndez Núñez se incorporará a la 'operación Atalanta' de control de la piratería en el océano Índico, misión que actualmente dirige España. La fragata Méndez Nuñez, con una dotación de 201 hombres y mujeres, acompañaba a una flotilla estadounidense que pretendía dar la vuelta al mundo. Los barcos atravesaron el pasado jueves el Canal de Suez y en la actualidad se dirigen al estrecho de Ormuz para entrar en el golfo Pérsico. Según Defensa, el buque español ha puesto rumbo a Bombay, donde tiene previsto recalar para que la tripulación pueda ejercer su derecho a voto en las próximas elecciones europeas, autonómicas y municipales.

La fragata Méndez Núñez, que tiene 147 metros de eslora, 18,5 de manga y desplaza 5.800 toneladas, zarpó del Arsenal Militar del Ferrol rumbo a Estados Unidos para tomar parte en los ejercicios que certifican el adiestramiento conjunto del CSG-12, grupo de combate cuyo buque insignia es el portaaviones nuclear USS Abraham Lincoln. El objetivo de los ejercicios era «lograr una completa integración como uno de los escoltas del portaaviones americano», según informó la Armada.

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