El Rey pide ayuda a Obama para que España entre en el Consejo de la ONU

El rey Felipe VI, durante la reunión con Barack Obama. /
El rey Felipe VI, durante la reunión con Barack Obama.

Don Felipe fue el único mandatario recibido por el presidente, al margen de los líderes involucrados en la lucha antiyihadista

PAULA DE LAS HERAS

Eran apenas las diez de la noche del día 22 en Nueva York, donde se encuentra desde la noche del domingo el Rey, cuando comenzaron a llegar las noticias de que Estados Unidos y una alianza de cinco países árabes habían lanzado ya los primeros ataques aéreos contra las posiciones que tienen en Siria los terroristas del Estado Islámico. Era inevitable, pues, que el asunto se colara en el encuentro bilateral que mantuvieron a primera hora de la tarde el presidente Barack Obama y don Felipe, en vísperas de la inauguración del nuevo periodo de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Pero la cita tuvo en realidad más de presentación formal y primera toma de contacto del nuevo jefe del Estado español y el líder de la primera potencia mundial que de reunión de trabajo. Uno de los principales objetivos de la participación del Monarca en el que sigue siendo el principal foro de gobernanza mundial era, además de impulsar la candidatura española al Consejo de Seguridad de la ONU en el periodo 2015-2016, su presentación ante la comunidad internacional, apenas cien días después de su proclamación. Y es bajo ese prisma bajo el que cabe englobar esta entrevista.

Durante su estancia en Nueva York, Obama sólo tiene previsto celebrar reuniones bilaterales con el primer ministro de Irak, Haidar Al Abadi; el presidente de Egipto, Abdelfatá Al Sisi, y el primer ministro de Etiopía, Hailemariam Desalegn. Son encuentros que la Casa Blanca considera de máxima importancia dada la amenaza del terrorismo islámico y la inestabilidad de la situación en Oriente Próximo.

Un «aparte»

Pero el presidente estadounidense decidió sacar tiempo para hacer un «aparte» (así lo calificó Washington en el comunicado a través del que se supo de la cita) para conocer al Monarca, con el que no tenía relación previa. La breve reunión sirvió para hacer un repaso a las relaciones bilaterales en el ámbito político, económico y en el cultural. Relaciones que desde el Ministerio de Exteriores se califican de «excelentes». Fuentes diplomáticas señalan, por ejemplo, que ven más que probable que Estados Unidos apoye la entrada de España en el Consejo de Seguridad por encima de los otros dos aspirantes al par de asientos que corresponderían al bloque occidental, especialmente Turquía, en la votación del próximo 16 de octubre porque somos, dicen, «un socio más fiable y afín a sus intereses». El eventual apoyo estadounidense, en todo caso, no garantiza nada. Hacen falta los votos de 120 de los 193 países miembros y la lucha está reñida. El ministro de Exteriores, José Manuel García Margallo, que lleva ya cinco días en Nueva York tratando de recabar apoyos, no se atrevió a dar nada por seguro. Incluso a la pregunta de cómo va la pelea, replicó con un significativo «cansada».

La última vez de las cuatro que España ha formado parte del principal órgano de decisión de la ONU fue entre 2003-2004.