El fin del diálogo deja a May a la deriva

La primera ministra llega a Bristol para un acto de campaña. :: afp/
La primera ministra llega a Bristol para un acto de campaña. :: afp

La espera del relevo de la líder 'tory' parece más relevante que sus borrosos intentos de salvar su 'brexit' tras el portazo laborista

ÍÑIGO GURRUCHAGA LONDRES.

El Gobierno conservador y el Partido Laborista han anunciado el fin de las conversaciones que han mantenido desde el principio de abril para llegar a un entendimiento que pudiese desbloquear el Parlamento y llevar a la aprobación del Acuerdo de Retirada con la UE. No había optimismo sobre el destino de estas conversaciones, pero su fin es otro signo del fraccionamiento de la política británica.

La primera ministra, Theresa May, en un acto de la campaña de las elecciones europeas en Bristol, confirmó que las conversaciones, como había indicado antes el líder laborista, Jeremy Corbyn, han sido constructivas, pero que el problema «que no ha podido superarse es que no hay una posición laborista común sobre si quiere lograr el 'brexit' o convocar un segundo referéndum para cancelarlo».

Corbyn, tras enviar a May una carta en la que le anunciaba que las conversaciones «han llegado a su límite», afirmaba que el problema ha sido la división y debilidad del Gobierno. El fin formal del diálogo, precipitado por los laboristas, llega un día después de que May se comprometiese a presentar a su grupo parlamentario en junio un calendario para la elección de nuevo líder.

La primera ministra quiere ahora proponer a la Cámara de los Comunes la celebración de votos indicativos de las preferencias de los diputados sobre el 'brexit'. El Gobierno elaboraría una lista de las opciones: el Acuerdo de Retirada, Mercado Común 2.0, unión aduanera permanente, marcha sin acuerdo, segundo referéndum... y se someterían a votación.

Este tipo de votos, con ocho alternativas, ya se convocaron en marzo, cuando una rebelión de diputados de todos los partidos impuso la agenda de la Cámara de los Comunes, que es potestad del Ejecutivo. Todas las opciones fueron rechazadas, pero quizás si el Gobierno las propone ahora tras un proceso de incertidumbre tan largo, las estrategias de los grupos parlamentarios depararían otro resultado.

Los dos partidos y el Gabinete estaban divididos sobre la continuidad de las conversaciones. May ha calificado a Corbyn como «no digno» o «no apto» para gobernar, según la acritud que se quiera elegir en la traducción de «no fit», y ahora confiaba el futuro del 'brexit' y del país «a un marxista», como han subrayado diputados conservadores consternados por la deriva de su líder.

Incertidumbre

Corbyn era presionado para abandonar la negociación de «un 'brexit' conservador» y poner más énfasis en el compromiso del partido con un segundo referéndum. Ha decidido cerrarla en vísperas de las elecciones europeas y tras presentarse como interlocutor en cuestiones de Estado. No hay un análisis definitivo sobre beneficios y perjuicios de la ambigüedad de Corbyn sobre el 'brexit'.

El calendario de May contempla ahora la posibilidad de votos indicativos en el Parlamento sobre la modalidad del 'brexit' en la semana de las elecciones europeas; un breve receso parlamentario, y una nueva votación sobre el Acuerdo de Retirada, esta vez en forma de proyecto de ley, en la semana de regreso, que coincide con la visita de Estado de Donald Trump y la conmemoración del Desembarco de Normandía. Tras la votación debe presentar el calendario para elegir a su sustituto.

La semana siguiente se reúne la asamblea extraordinaria de la Convención Nacional de los Conservadores, que agrupa a los presidentes de las asociaciones locales y pretende representar la voz y los intereses de sus miembros de base del partido. Se ha convocado para hacer un llamamiento a cambiar de líder y los resultados de las lecciones europeas no les harán cambiar de opinión.

El Gobierno flota sin otra agenda que no sea el 'brexit', la Cámara de los Comunes cierra sus sesiones a primera hora de la tarde, lleva semanas sin votar por nada, y tramita y debate asuntos menores. El fin de las negociaciones entre Gobierno y laboristas deja a May ante estrategias aún más débiles: unos votos indicativos, la votación del proyecto de ley del Acuerdo de Retirada...

Reino Unido necesita un Gobierno más fuerte como el aire fresco. Un líder fuerte, Nigel Farage, celebrará su victoria en las europeas de la próxima semana. Los conservadores quieren librarse de Theresa May y recobrar brío. Tendrán nuevo líder probablemente en su conferencia de otoño, del 29 de septiembre al 2 de octubre. La prórroga de la UE termina el 31 y no es probable que la aritmética del Parlamento haya cambiado.