La detención de Golunov moviliza a la prensa y pone a la defensiva al Kremlin

El periodista Iván Golunov, arrestado el jueves acusado de tráfico de drogas. :: REUTERS/
El periodista Iván Golunov, arrestado el jueves acusado de tráfico de drogas. :: REUTERS

Continúan las protestas pidiendo libertad para el periodista, mientras crecen los indicios de que la policía amañó el caso con pruebas falsas

RAFAEL M. MAÑUECO CORRESPONSALMOSCÚ.

El Kremlin ha tenido que salir al paso tras el revuelo levantado después que el jueves fuera detenido el reportero de la publicación digital rusa Meduza, Iván Golunov, de 36 años, que investiga desde hace tiempo casos de corrupción en las altas esferas del país. Golunov ha sido acusado de «tráfico de drogas» y se encuentra actualmente en arresto domiciliario.

«Seguimos muy atentamente cómo avanza el asunto», aseguró ayer el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov. Según sus palabras, «hay muchas interrogantes al respecto». Como primera medida, el caso lo podría llevar a partir de ahora el Comité de Instrucción (SK según sus siglas en ruso) y no el Ministerio del Interior, desde donde ha sido incoado. Los expertos creen que esto es una «mala noticia» para los policías que practicaron el arresto, según los cuales, encontraron en la mochila que llevaba el periodista paquetitos con cocaína y mefedrona, una droga sintética. Después, tras un registro en el domicilio de Golunov, la policía aseguró haber hallado más estupefacientes y hasta una báscula digital para distribuir las dosis en sobres.

Sin embargo, en declaraciones que fueron difundidas por las televisiones rusas desde la comisaría a la que fue trasladado, el periodista sostuvo que «nunca he consumido drogas, no las he tenido ni las he visto jamás». Según Golunov, «está claro que me las han puesto ellos», refiriéndose a los policías que le apresaron y a los que efectuaron el registro en su casa.

Ayer lunes, los rotativos rusos, 'Védomosti', 'RBK' y 'Kommersant', aparecieron con una misma portada en la que reza: «Somos Iván Golunov» Es la primera vez que tres publicaciones rusas salen a la calle con portada idéntica. Incluyen además un comunicado señalando que «las pruebas presentadas contra Golunov por la investigación no son convincentes y las circunstancias del arresto suscitan serias dudas sobre la legalidad con la que se llevaron a cabo las acciones judiciales».

Las tres publicaciones exigen «una comprobación detallada de la actuación policial y que su resultado se entregue a los medios de comunicación» para su difusión. Piden también «una investigación transparente» de los hechos.