Los Comunes votarán el día 15 el 'Brexit' Sólo 89 participantes ¿Y en hora punta?

El regreso de la actividad parlamentaria aviva la incertidumbre a ochenta días de la marcha de la UE

ÍÑIGO GURRUCHAGA LONDRES.

El Gobierno británico confirmó que someterá el martes 15 de enero al voto del Parlamento el acuerdo sobre el 'Brexit' alcanzado con el Consejo Europeo, en lo que podría ser el primero de los intentos de la jefa del Ejecutivo, Theresa May, para lograr su aprobación. La aritmética de la Cámara de los Comunes no parece ser muy distinta ahora de la que forzó el aplazamiento de la votación el pasado 12 de diciembre para evitar una abultada derrota.

El acuerdo contempla la prolongación durante dos años de la relación actual con la Unión Europea, tras la marcha formal, el 29 de marzo, y un mecanismo temporal para evitar la expansión de controles en la frontera en Irlanda si no hay en 18 meses avance sustancial en la negociación sobre la futura relación. La primera ministra mantiene conversaciones con la Comisión Europea para fortalecer el compromiso sobre la temporalidad del mecanismo irlandés y presentará el miércoles al Parlamento el resultado de ese diálogo.

UN FIASCO DE SIMULACRO DE EMERGENCIA EN EL PUERTO DE DOVER

Hay un alto nivel de incertidumbre sobre la dirección que tomará la política británica en las próximas semanas. May no ha desvelado sus ideas sobre cómo avanzar en caso de que el acuerdo sea rechazado, como parece probable, y en el Gabinete hay diferentes opiniones, entre ellas la de convocar una serie de votaciones que muestren qué vía cuenta con mayoría: marcha sin acuerdo, ingreso temporal en la Asociación Europea de Libre Comercio, un nuevo referéndum,...

El cuadro de la incertidumbre se completa con la ambigüedad del Partido Laborista, principal formación política de la oposición. El líder Jeremy Corbyn quiere promover una moción de confianza en el Gobierno, si es derrotado en la votación, pero es improbable que tenga suficiente respaldo para derribar a May y conducir a unas elecciones. Los laboristas no han explicado qué harán si esa estrategia parlamentaria no tiene éxito.

Sesiones

Jeremy Corbyn presentó una pregunta urgente a la primera ministra en los Comunes, pero carente de otra sustancia que la crítica de la situación creada por Theresa May, que no acudió a la Cámara para responder. Diputados laboristas han tenido que insistir para extraer del ministro para la Marcha de la UE, Stephen Barclay, confirmación de que la votación tendrá lugar realmente la semana que viene.

Una diputada conservadora, Nicky Morgan, y otra laborista, Yvette Cooper, presentaron una enmienda a la ley del Presupuesto que se debatirá hoy y que de aprobarse prohibiría al Gobierno, al menos nominalmente, la asignación de gasto para paliar las consecuencias de una marcha sin acuerdo. Forma parte de una campaña de recogida de firmas de diputados, ya son 219, que exigen a May que descarte esa posibilidad.

La sesión parlamentaria, poco concurrida por ser lunes, sirvió para confirmar que 'brexiters' recalcitrantes, como sir Bill Cash, votarán 'no'; que diputados opuestos al acuerdo pero que fueron agasajados en el año nuevo por May con el título de sir, como John Redwood, perseveran en su oposición; que el más veterano diputado, el conservador proUE Kenneth Clarke, ha llegado a la conclusión de que el Gobierno debe pedir la extensión del plazo establecido para el 'Brexit', el final de marzo, para dar tiempo a que la posición británica se aclare.

Ha confirmado también que el espíritu navideño no ha ahuyentado a los hombres que en el exterior del edificio parecen obsesionados en perseguir a la diputada 'tory' Anna Soubry, archicrítica del 'Brexit'. La llamaron fascista, nazi, mentirosa o traidora, mientras daba una entrevista a la BBC o caminaba de regreso al Parlamento desde la acera en la que las televisiones crean sus estudios improvisados para la transmisión en directo.

camiones cada día usan el puerto de Dover para llevar mercancías entre Reino Unido y Francia.

El simulacro de atasco de vehículos pesados por futuros controles de la UE sólo logró convocar a 89 conductores.

euros costó la prueba, que contemplaba una retribución de 612 euros a cada camionero.

La preparación para el 'brexit' duro se llevó a cabo en un entorno de tráfico fluido pero las condiciones reales serían peores.