La coalición encabezada por Arabia Saudí vuelve a controlar la capital de Yemen

R. C.

adén. La coalición árabe capitaneada por Arabia Saudí anunció ayer que ha restablecido la calma en la ciudad yemení de Adén con la imposición de un alto el fuego entre las fuerzas leales al Gobierno reconocido internacionalmente y los separatistas sureños, tras varios días de choques armados y decenas de civiles fallecidos, según la ONU.

La alianza encabezada por Riad amenazó con emplear la fuerza si las partes beligerantes no se comprometían con el cese de hostilidades que la propia coalición decretó a partir de ayer y que se mantuvo a lo largo de todo el día.

Los aviones de la alianza árabe sólo realizaron un bombardeo en el norte de Adén, según informaron residentes en la zona, a modo de advertencia, pero no fueron necesarias más demostraciones de fuerza por parte del aliado más poderoso del Ejecutivo del presidente yemení, Abdo Rabu Mansur Hadi.

Sin embargo, la maquinaria política ha trabajado a pleno rendimiento para la entrada en vigor del alto el fuego y la vuelta al statu quo anterior a los choques de esta semana, en los que las fuerzas del separatista Consejo Transicional Sureño (CTS) ganaron terreno en Adén y llegaron a tomar el palacio presidencial en lo que el Ejecutivo calificó como un golpe de Estado.

El CTS afirmó en un comunicado su compromiso con la tregua y dio la bienvenida a la invitación al diálogo por parte de Arabia Saudí, que convocó a las partes beligerantes a una «reunión urgente» en el reino, para la cual aún no hay fecha. También el Gobierno yemení se congratuló de la intervención de la coalición.

El presidente Hadi, exiliado en Arabia Saudí, se reunió ayer con el rey Salman bin Abdelaziz en la ciudad santa de La Meca, donde abordaron los últimos acontecimientos en Adén, según la agencia oficial de noticias del reino, SPA. El monarca saudí rechazó el «golpe contra las instituciones».