Una cara de la cadena televisiva Fox será la representante de EE UU en la ONU

MERCEDES GALLEGO CORRESPONSAL

nueva york. Antes de que Donald Trump la nombrase portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert no tenía ninguna experiencia en temas de gobierno ni en política exterior. Era una cara bonita con pedigrí periodístico al frente del programa matutino de la cadena Fox y buena amiga de la pareja que forman Jared Kushner e Ivanka Trump. Los casi dos años al frente de la comunicación diplomática son las únicas credenciales con las que cuenta para el nuevo cargo de embajadora en la ONU, para el que ayer fue elegida.

Trump se caracteriza por valorar más la lealtad que la experiencia. A Nauert la consideró para el importante cargo con rango ministerial porque «hace mucho que es simpatizante», dijo sin tapujos. Con ello baja el listón de la oficina que un día ocupasen el fallecido George H.W. Bush y la ex secretaria de Estado Madeleine Albright. La foto de Nauert pasará a formar parte del panteón de halcones en el que brilla John Bolton, para el que nada cambiaría en la ONU si se volaran los últimos diez pisos que ocupan los cargos más altos de la organización, porque el único propósito que le ve es servir a los intereses de EE UU en el mundo.

En esa línea, la actual embajadora, Nikki Haley, intentó sacar adelante el jueves una resolución histórica contra Hamás que se quedó corta de votos pese a las veladas amenazas que mandó por escrito a todos los países. Obtuvo, eso sí, el apoyo unánime de la UE y de un total de 87 Estados -más de lo que nunca se había logrado-, gracias a la ola derechista de gobiernos latinoamericanos que ahora apoyan a Trump y el temor de los africanos a perder inyecciones económicas de EE UU. De no haber sido porque Palestina logró -por solo dos votos- que se requirieran dos tercios para aprobar la resolución, se hubiera convertido en la primera condena a Hamás de la Asamblea General de la ONU.

 

Fotos

Vídeos