Brasil se moviliza contra el recorte de pensiones de Bolsonaro

Cuarenta y cinco millones de personas se sumaron a la huelga general convocada por los sindicatos contra la política del Gobierno

MARCELA VALENTEBUENOS AIRES.

Con un amplísimo nivel de adhesión en más de trescientas ciudades y en los más diversos gremios, las centrales sindicales de Brasil protagonizaron ayer una huelga general contra la reforma de las pensiones, por más empleos y contra los recortes en educación. Se trata del primer paro masivo contra el presidente derechista, Jair Bolsonaro, que ya padeció en mayo dos grandes protestas del sector educativo por recortes de hasta un 30% en el presupuesto universitario.

Según el balance de la Central Única de Trabajadores (CUT) -una de las tres grandes agrupaciones de gremios que participaron de la convocatoria-, 45 millones de personas se sumaron a la paralización que afectó el transporte público -total o parcialmente-, la energía -refinerías y terminales-, la casi totalidad de las industrias, bancos, puertos, correo, hospitales, escuelas y universidades. «Es un día para quedarse en casa, cruzarse de brazos y decir que no aceptamos ataques a nuestros derechos», declaró el presidente de la CUT, Vagner Freitas.

En ciudades como Sao Paulo, Belo Horizonte y Recife no hubo metro, aunque sí funcionaron algunas líneas de autobuses. En Salvador y Brasilia el paro del transporte fue total. La semiparalización del sector afectó a los asistentes a la apertura de la Copa América de Fútbol ,que se realizó anoche en el Estadio Morumbí de Sao Paulo con el choque entre el combinado de Brasil y el de Bolivia.

LA CLAVEEl Ejecutivo pretende aplazar el retiro y ampliar los años de cotización para poder cobrar un subsidio

Pensiones

En Río de Janeiro, la protesta de un grupo de estudiantes tuvo como saldo un enfrentamiento. Un automovilista que protestaba por el bloqueo de una avenida atropelló a dos profesores y a tres estudiantes, que sufrieron heridas leves. En Porto Alegre policías dispersaron con gases lacrimógenos piquetes de trabajadores en dos accesos a garajes de donde salían los autobuses con chóferes que no se adhirieron a la huelga. Las refriegas culminaron con un agente herido en un ojo por una pedrada y 54 detenidos.

Los trabajadores protestaron principalmente contra la reforma previsional, una iniciativa del Gobierno de Bolsonaro para reducir el déficit del sistema de pensiones que aplaza la edad de retiro y obliga a acreditar más años de cotización. La propuesta también eliminaba prestaciones a discapacitados, indigentes y peones rurales, pero esos cambios fueron quitados en el tratamiento de la norma aún en debate en el Congreso.

Durante la jornada hubo además cientos de piquetes y cortes de autopistas que complicaron el acceso y tránsito en las ciudades, algunos con quema de neumáticos organizados por movimientos sociales. Cerca del aeropuerto de Guarulhos, en Sao Paulo, la congestión de tráfico obligó a pasajeros a caminar cuatro kilómetros hasta la terminal aérea para coger sus vuelos, que salieron pero con atrasos.

Por la tarde se celebraron manifestaciones en capitales y grandes ciudades del país. Muchos de los activistas exigían también la libertad del expresidente Luiz Inacio Lula da Silva, preso desde hace catorce meses por corrupción y lavado de dinero. Los manifestantes plantearon las denuncias sobre irregularidades en el proceso que podrían forzar a la Justicia a anular el proceso y ordenar la libertad inmediata del exmandatario y líder del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT).

En este contexto un grupo de estudiantes se presentó ante el Ministerio Público Federal de Curitiba, desde donde se coordinó la operación anticorrupción conocida como 'Lava Jato', dirigida por el antes juez y ahora ministro de justicia, Sergio Moro. Su actuación es ahora cuestionada porque al parecer dirigió la actuación de los fiscales, algo totalmente prohibido por la ley.

Los activistas fueron con elementos de limpieza y lavaron las veredas en protesta por la presunta connivencia entre fiscales y jueces para condenar a Lula aún sin pruebas suficientes.