Bahamas eleva la cifra de muertos por 'Dorian' y augura un balance «espantoso»

La situación en la que ha quedado Marsh Harbour. :: e. p./
La situación en la que ha quedado Marsh Harbour. :: e. p.

Las autoridades confirman al menos 43 víctimas y buscan a miles de desaparecidos tras el huracán, que ha dejado 76.000 afectados

OLATZ HERNÁNDEZ

Un paisaje idílico con playas de arena blanca en el que ahora solo queda destrucción y muerte. «Puedes oler los cuerpos descompuestos conforme caminas por Marsh Harbour», cuenta una residente de esta localidad, situada en las islas Ábaco, las más devastadas del archipiélago por el huracán 'Dorian'. El balance de víctimas a su paso por las Bahamas se ha elevado hasta los 43 muertos, pero la cifra final podría ser mucho mayor, ya que las autoridades siguen buscando a miles de desaparecidos entre los escombros.

«El balance definitivo será espantoso», declaró el primer ministro de Bahamas, Hubert Minnis. 'Dorian' mantenía la categoría 5, con vientos de más de 250 kilómetros por hora, cuando se instaló sobre las Bahamas el domingo pasado. 48 horas le bastaron para convertir este paraíso en un infierno: ciudades arrasadas, calles inundadas... Las autoridades tuvieron que esperar otro día más, hasta que la situación meteorológica se estabilizó, para enviar ayuda humanitaria a la zona devastada.

Una semana después, los trabajos de rescate continúan. En Gran Bahama y Ábaco miles de personas se han quedado sin hogar y muestran su enfado por la lentitud en las labores de rescate. El pequeño país caribeño está desbordado ante la magnitud del desastre, que ha dejado a unas 76.000 personas necesitadas de ayuda humanitaria, según cálculos de Naciones Unidas.

LA CLAVE«Puedes oler los cuerpos descompuestos conforme caminas por Marsh Harbour» Las labores de rescate se ven dificultadas por los daños en las pistas de aeropuertos y en muelles

Cruceros humanitarios

La Guardia Costera de Estados Unidos y organizaciones privadas trasladan estos días en ferris a habitantes de Ábaco y otras islas a Nassau, donde se les ha instalado en carpas y gimnasios cubiertos. A uno de estos albergues fue evacuada Diane Forbes el viernes, donde esperaba encontrarse con sus dos hijos, de 24 y 28 años, de quienes no tiene noticias desde hace días. «Dijeron que tenían hambre... Estoy esperando, solo quiero saber si están a bordo del ferri y están bien», explicó preocupada a la agencia Reuters.

La labor humanitaria, en la que también participan la Marina Real británica y varias ONG, se ha visto dificultada por las inundaciones en las pistas de aeropuertos, destrozos en los muelles y problemas de comunicación. Algunos cruceros que tenían planeado recalar en las Bahamas se han sumado a la ola de solidaridad y, además de turistas, han aprovechado para transportar evacuados y suministros -comidas, botellas de agua, generadores, carpas-.

Uno de esos cruceros, el 'Grand Celebration', llegó ayer a Palm Beach (Florida) con más de un millar de personas evacuadas de Bahamas, entre los que había turistas que se quedaron varados en las islas y también bahameños. El condado ha preparado albergues donde acoger a los desplazados, aunque la mayoría permanecerá con familiares estadounidenses.

Mientras, las autoridades bahameñas continúan retirando cadáveres de las calles y elaborando una lista de desaparecidos. En Gran Ábaco, trabajadores de la morgue cargaban los cuerpos en camiones. La localidad de Marsh Harbour, donde antes vivían 15.000 personas, ha quedado reducida a escombros. «La isla es como un pueblo fantasma», dijo Mark Duvinie, un residente.

Un debilitado 'Dorian' de categoría 1 azotó brevemente ayer Carolina del Norte en su camino hacia el norte. Allí dejó inundaciones y riadas. La peor parte se la llevó la isla de Ocracoke, de 25 kilómetros cuadrados y situada al suroeste del cabo Hatteras, en la que quedaron atrapadas unas 800 personas. «Estamos muy preocupados», aseguró el gobernador de este estado, Roy Cooper.