Argentina se revuelve contra Macri y el FMI en una huelga general

MARCELA VALENTE B UENOS AIRES.

Convocado por todo el arco sindical y con la participación activa de agrupaciones de izquierda, se realizó ayer en Argentina la tercera y más contundente huelga general de 24 horas contra el ajuste pactado por el Gobierno de Mauricio Macri y el Fondo Monetario Internacional (FMI) y también contra el brutal incremento delos precios y los bajos salarios. El paro fue en todo el país pero se sintió con fuerza en Buenos Aires debido a la adhesión total de gremios del transporte, docentes y bancarios. Las estaciones de autobuses, trenes y aeropuertos estuvieron desiertas. Las escuelas y universidades se sumaron y en los hospitales públicos sólo hubo guardias mínimas.

La medida fue convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT), las dos ramas de la Central de Trabajadores Argentinos, más otras corrientes sindicales independientes. La CGT, que ya había convocado dos paros generales en 2017, había advertido de que iría a una tercera huelga si el presidente vetaba la ley que frenaba los aumentos de tarifas. Ayer, los dirigentes de la CGT informaron de que el paro tuvo «alto acatamiento» y «una contundencia fenomenal». La adhesión de los maestros -a los que se les ofrece un aumento de 15% anual frente a una inflación esperada del 30%- fue casi total. Los empleados de banca se sumaron con el cierre de locales. Hubo que reprogramar casi 600 vuelos. Los camioneros y operarios de la industria también se movilizaron. En apoyo a la protesta, los talleres, los comercios y las pequeñas fábricas amanecieron con las persianas bajadas. Los empresarios protestan por el aumento de tarifas, la apertura a las importaciones y el coste del crédito con tasas de interés de 47%. «Desde diciembre de 2015 -cuando Macri asumió el cargo- hasta hoy hubo una inflación de 95%», cuestionó uno de los miembros de la CGT, Rodolfo Daer.

 

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