Alemania teme el salto al terrorismo de más de 12.000 ultras violentos

El Ministerio del Interior dice que «existe un peligro de radicalización» de individuos que tiene localizados pero son difíciles de controlar

JUAN CARLOS BARRENA BERLÍN.

Uno de cada dos ultraderechistas en Alemania es un elemento violento con potencial para actuaciones terroristas, según datos ofrecidos por el Gobierno federal que preside la canciller Angela Merkel. Se trata de 12.700 de los 24.000 individuos que los servicios de seguridad germanos tienen localizados en los distintos movimientos y organizaciones de extrema derecha, en su mayoría neonazis.

En una respuesta a una interpelación parlamentaria del Partido Liberal (FDP) hecha pública ayer, el Ministerio federal del Interior subraya que gran parte de ellos necesitan solo un pequeño impulso para cometer un atentado y convertirse en terroristas. Existe «un peligro de radicalización no subestimable de individuos, grupúsculos y grupos», señala la respuesta, elaborada sobre la base de un estudio de la Oficina Federal para la Defensa de la Constitución (BfVS), los servicios secretos internos alemanes, responsables de la lucha antiterrorista.

El ministerio señaló que las fuerzas de seguridad son conscientes del peligro, pero este es difícilmente controlable. La BfVS verifica regularmente «varios centenares de presencias relevantes en internet, perfiles y canales de la escena ultraderechista», pero quienes participan en ese tipo de foros y vías de comunicación virtual cambian de canal a la mínima sospecha de control o socavación y abren «en otro lugar bajo nombre similar una nueva presencia en la red virtual», explicó el Ministerio germano de Interior.

La interpelación del FDP reclamaba información precisa sobre las conexiones internacionales de ultraderechistas y neonazis violentos a través de plataformas de internet. Un papel relevante juegan al parecer plataformas de juegos virtuales como 'Steam'. En esta última expresaron sus tendencias xenófobas y antiislamistas tanto el autor del reciente atentado en la localidad neozelandesa de Christchurch.