Túnez despliega el Ejército para contener las protestas sociales

Las protestas, con duros enfrentamientos entre manifestantes y Policía, han dejado un muerto. :: efe/
Las protestas, con duros enfrentamientos entre manifestantes y Policía, han dejado un muerto. :: efe

El principal partido de la oposición llama a seguir manifestándose pese a que el primer ministro pide calma y anticipa el fin de las penurias

MIKEL AYESTARAN JERUSALÉN.

Las autoridades tunecinas desplegaron al Ejército para intentar contener la oleada de protestas contra los planes de austeridad del Gobierno, que hasta el momento han dejado un manifestante muerto y cerca de 600 detenidos. Tras los disturbios de los últimos días, el primer ministro, Yusef Chahed, anunció la apertura de una investigación sobre «una violencia que no podemos aceptar. El Estado se mantendrá firme», pero quiso distinguir entre «delincuentes» y «la gente joven que ha perdido la esperanza generada por la revolución», según recogió la agencia TAP.

El domingo está convocada una gran marcha que coincidirá con el séptimo aniversario de esa «revolución del Jazmín» a la que hizo alusión el primer ministro, que acabó con la larga dictadura de Zinedin el Abedin Ben Ali y fue la chispa que prendió la bautizada como 'primavera árabe', que se extendió a Egipto, Libia, Yemen y Siria.

Las peticiones de libertad y democracia que se escuchaban en Túnez en 2011 se han convertido en eslóganes contra la Ley de Presupuestos de 2018, que recoge importantes recortes en las subvenciones y aumenta los impuestos. Gritos que se han escuchado también en Sidi Bouzid, localidad agrícola del centro de Túnez en la que Mohamed Boauzizi se inmoló en diciembre de 2010 y su caso hizo explotar la ira de la población contra Ben Ali. Aunque los analistas apuntan al país como ejemplo de transición a la democracia tras el derrocamiento de Ben Ali, este es el noveno Gobierno desde el final de la dictadura y la gran coalición entre islamistas y nacionalistas no es capaz de encontrar la fórmula para superar la crisis generada por la caída de las inversiones extranjeras y el turismo, ni de implementar las reformas más importantes de la Constitución de 2014.

El principal partido de la oposición, el izquierdista Frente Popular, anunció su intención de intensificar unas movilizaciones que se han extendido especialmente al centro y oeste del país, lo que vuelve a poner de manifiesto las fuertes desigualdades regionales, y que fueron convocadas el 3 de enero por una plataforma llamada Fesh nastanneu? -¿A qué esperamos?-. El Frente Popular no recula pese a que el primer ministro pidió tranquilidad, ya que «creemos que el 2018 será el último año difícil para los tunecinos».

 

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