Un testigo asegura que el exmarido de Lucía Garrido conoció a los dos exguardias civiles tras el crimen

Imagen de archivo de los acusados en el juicio por el crimen de Lucía Garrido. /Migue Fernández
Imagen de archivo de los acusados en el juicio por el crimen de Lucía Garrido. / Migue Fernández

Ha explicado que fue él quien presentó a estas tres personas, algo que mantiene que ocurrió tras la muerte de la víctima

ALVARO FRÍAS y JUAN CANOMálaga

Numerosos testigos han declarado en la jornada de este lunes en el juicio por la muerte de Lucía Garrido, cuyo cadáver fue hallado flotando en la piscina de su casa, en la finca Los Naranjos (Alhaurín de la Torre), con golpes en la cabeza y un corte en el cuello. Entre ellos, se encontraba un hombre quien ha explicado que conocía al exmarido de Lucía, M.A.H. y a dos exguardias civiles –A.P. L. y J.A.B.V.–, a los que las acusaciones particulares sitúan como supuestos autores intelectuales del crimen. Al respecto, ha asegurado que estas tres personas se conocieron tras los hechos que se enjuician.

El hombre ha indicado que era vecino del exmarido de Lucía y que conocía a los dos exagentes de la Benemérita por su afición al motocross. Ha insistido en que fue él mismo quien presentó tras el crimen a estas tres personas y que el objetivo de que se conocieran era llevar a cabo una visita organizada para ver los animales que M.A.H. custodiaba en la finca. Su testimonio corrobora así la tesis de estos procesados.

Hay que recordar que en el banquillo se sientan cuatro personas: A.V.G., señalado por la investigación como presunto autor material del crimen; el exmarido de Lucía y los dos exguardias civiles. Los acusados, que se enfrentan a peticiones de pena que van de 23 años y medio a 29 años de cárcel, negaron su implicación en los hechos y se declararon víctimas de una confabulación.

En este mismo sentido ha declarado otro de los testigos. Aunque ha confirmado algunos aspectos de lo que manifestó hace años ante la Guardia Civil, ha reiterado que los agentes de la Benemérita que investigaron la muerte de Lucía le presionaron: «Me hicieron firmar cosas que no había dicho sobre M.A.H., como que vendía las pieles de los animales o que sabía que había engañado a gente«.

Respecto a esta confabulación también han declarado otras dos personas. Han mantenido que conocen la identidad del testigo protegido en esta causa -al que Asuntos Internos de la Guardia Civil no ha localizado cara al juicio-, asegurando que se encontraba ingresado en una prisión colombiana y que le sacaron de la cárcel a cambio de que testificara falsamente en contra de los procesados.

En la sesión también han declarado varias vecinas y amigas de Lucía Garrido. Estas personas han relatado un infierno que la fallecida les aseguraba que vivía después de que se acabara la relación con su exmarido y que les contaba que M.A.H. llevaba a cabo actividades ilícitas en la finca de Los Naranjos.

El contexto del crimen, según el relato del Ministerio Público, sería el siguiente: «En el entorno del Seprona [de la Guardia Civil] de Málaga desde fecha anterior a 2008 se han venido desarrollando actividades ilícitas con respecto a los animales exóticos que eran intervenidos en connivencia con M.A.H., propietario de la finca Los Naranjos, relativas a operaciones de compraventa de tales animales fuera de todo tipo de marco legal». La Fiscalía, además, considera que el exmarido de Lucía «ha estado involucrado también en asuntos relacionados con el tráfico de drogas» al ser utilizada la finca como 'guardería' (almacén) de sustancias estupefacientes por parte de ciertas organizaciones criminales.

Durante el juicio, las testigos han señalado que, tras la separación, Lucía se quedó en la vivienda y que M.A.H. quería que ella se marchara de allí. «Me dijo que él la había amenazado con que la sacaría de allí, por su propio pie o con los pies por delante. Además, contó que también le hacía el gesto de degollarla con la mano«, ha indicado una de estas personas.

Han repetido que nadie se esperaba la separación, tampoco Lucía, y que la víctima siempre iba con una carpeta con documentación sobre la supuesta actividad ilícita que se llevaba a cabo en la finca. Asimismo, han manifestado que la fallecida tenía miedo y que les aseguraba que no tenía enemigos, por lo que, si le ocurría algo, su exmarido estaría detrás.

En este sentido, la Fiscalía mantiene que Lucía fue testigo de las actividades que se llevaban a cabo en la finca. Por ello, asegura que la idea de acabar con la vida de la mujer «es diseñada y parte de A.P.L. para 'autoprotegerse' de las fugas de información que podría ocasionar Lucía Garrido».

Sin embargo, las vecinas y amigas de Lucía han insistido en que todo lo que han relatado sobre el exmarido de la fallecida lo sabían por lo que ella les contaba y que nunca presenciaron ninguno de estos episodios. En el juicio también ha declarado el dueño de un zoológico, quien ha indicado que estuvo con M.A.H. el día del crimen, aunque le pareció extraño que fuera a verle tres días seguidos.

El juicio continuará este martes. Una nueva sesión con las que se intenta arrojar luz sobre un caso lleno de zonas de sombra, en el que se busca esclarecer quién participó en el asesinato de Lucía Garrido.