Díaz acusa a Moreno de «cobardía» por «mirar a otro lado» cuando Vox «amedrenta a trabajadores»

Susana Díaz, hoy en Antequera./EFE
Susana Díaz, hoy en Antequera. / EFE

La petición de Vox de los nombres de los empleados en violencia de género da munición al PSOE contra el bipartito en víspera del 28F

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSA

La petición de Vox al Gobierno de los datos personales de trabajadores de la Junta de Andalucía en violencia de género ha dado munición al PSOE contra el bipartito en víspera del 28F. La secretaria general del PSOE andaluz, Susana Díaz, acusó ayer al presidente de la Junta, Juanma Moreno, de «cobardía» por «mirar a otro lado» cuando «la extrema derecha amedrenta a trabajadores» de las unidades de violencia de género judiciales y del Instituto de la Mujer, los dos dependientes de la Junta. Díaz califica de «cobarde y timorata» la respuesta de Moreno a la iniciativa de Vox en el Parlamento.

Moreno dijo como respuesta que su Gobierno «no dará un paso atrás en derechos», pero sin aludir a la polémica suscitada por la petición de Vox, partido que facilitó su investidura como presidente. El vicepresidente, Juan Marín, apuntó que no facilitará los datos porque hay una ley que protege estos, pero la consejera de Igualdad, Rocío Ruiz, no quiso dar explicaciones hasta la noche del viernes después del eco nacional durante todo el día.

Para Díaz las respuestas de presidente y vicepresidente no son suficientes cuando todo el país está «escandalizado» por la propuesta de Vox. «La cobardía nunca la puede tener un presidente, te puedes equivocar, pero esconderte, no», afirmó. «Lo de la ultraderecha de pedir listas de trabajadores es grave, pero es más grave la respuesta del señor Moreno y del señor Marín, una respuesta cobarde. No han defendido a esos trabajadores perseguidos», añadió.

Díaz recordó que Vox también ha pedido los nombres de los 52.000 inmigrantes sin documentación que, según el partido de Abascal, han usado los servicios sanitarios de la Junta. «Hoy vendrán a por unos, mañana a por otros», ha dicho para azuzar el miedo a una extrema derecha que, en su opinión, es la que manda en la Junta. «¿Por qué no han hablado (Moreno y Marín) cuando España está escandalizada? Porque (los de Vox) son los que mandan en Andalucía», espetó.

Díaz lanzó estas acusaciones en el mitin que el PSOE andaluz celebró ayer en Antequera con motivo del Día de Andalucía este próximo 28 de febrero. Es la primera vez que esta conmemoración se hace con el PSOE fuera de la Junta de Andalucía desde aquel referéndum de 1980 por el que los andaluces obtuvieron la autonomía plena del mismo modo que las comunidades históricas, Cataluña, País Vasco y Galicia. La nueva situación de estar fuera del poder se hizo notar en el acto con apenas presencia de periodistas y de dirigentes históricos del PSOE. No hubo ninguno de estos.

Díaz apeló al ímpetu de la transición cuando millones de andaluces salieron a la calle para reclamar autonomía y libertad para instar a los socialistas a una movilización con las mismas energías en las elecciones generales del 28 de abril y las municipales del 26 de mayo que abra camino a la vuelta de los socialistas a la Junta frente a la «sombra» de la extrema derecha. «Yo quisiera que la ultraderecha, el aire de Trump y Bolsonaro, no entrara en España, pero lo tenemos sosteniendo al Gobierno de derechas en Andalucía», manifestó. «Ganamos las elecciones, pero no pudimos gobernar; Pero sí podremos ser inflexibles con quienes amenazan con destruir lo conseguido. Ni un paso atrás. Hay que movilizarse. El 28 de abril nos jugamos el sueño compartido de un partido entre iguales», proclamó. Para Susana Díaz «el momento es apasionante; el reto, histórico; la responsabilidad, enorme; y el compromiso, el de siempre».

«No es casualidad que quienes están al frente de Andalucía no creen en la autonomía, no les gusta este sistema y quieren recortar el autogobierno. No es casualidad que a la extrema derecha no le guste el 28 de febrero, porque les obliga a trabajar por un país mejor y en igualdad», añadió.

La líder socialista compartió el protagonismo del acto, al que asistieron unas 650 personas, con ediles y candidatos de poblaciones medias a las elecciones municipales. También habló el secretario general del PSOE de Málaga, José Luis Ruiz Espejo, que hizo un llamamiento para que los próximos comicios sean «dique de contención» a la negativa de las derechas de avanzar en logros sociales.